2016 URT. 27 DE REOJO Abominable Raimundo Fitero Confieso que cuesta escribir estas líneas ya que damos por supuesto según el relato de los investigadores que un individuo tiró a una niña por la ventana cuando su madre le descubrió abusando de ella. Después le dio una paliza a la madre. Parece que ha confesado. Ha sucedido en Gasteiz. Y uno no encuentra posibilidad de apartase del sentimiento de asco que nubla el razonamiento. Parece una actitud abominable, algo que no se puede entender desde una mirada sencilla, primaria, limpia. ¿Qué impulso lleva a estos individuos a cometer estas barbaridades tan salvaje contra menores? En estado de consternación. Nos ofrecen la cara del supuesto criminal y no detectamos en ella ningún rasgo que nos prevenga de sus aviesas intenciones. No dan señales externas de su maldad que se alimenta en la sordidez. Les puede más una llamada interna que les incita a ser depredadores sexuales con los más inocentes, con los más indefensos, con quienes casi no pueden ni comprender lo que les hacen ni explicar a sus padres o tutores lo que están sufriendo. Y en ese cuadro de impunidad y terror es donde crece el odio incontrolado hacia esos individuos y algunas manifestaciones que se desbordan de emociones y violencias. Sucede este abominable caso justo cuando existe una polémica general por unas fotos donde se ve a Fran Rivera torear una vaquilla con su hija de meses en brazos. Dice que es un rito iniciático de familia de toreros. Pero desligando una cosa de la otra, no lo vinculen a los párrafos anteriores porque no son comparables, esto también es reprobable, ya que pone en riesgo a un bebé de manera gratuita. Y practicando una profesión que está siendo cuestionada hasta en la comunidad europea, que consideran con lógica que los toros son un anacrónico ritual de maltrato animal injustificable.