2016 OTS. 10 BILBAO ATHLETIC Repetir nueve veces lo ocurrido en Mallorca Los cachorros han abandonado el farolillo rojo, pero todavía están a ocho puntos de sacar la cabeza. Natxo MATXIN El Bilbao Athletic rompió en Mallorca una negativa racha que se venía prolongando desde hacía tres meses. El pasado 9 de noviembre, los pupilos de Cuco Ziganda ganaron al Llagostera –rival directo y al que ahora han cedido el farolillo rojo–, pero a partir de ahí entraron en una larga peregrinación por el desierto de los malos resultados. Ella les llevó a sumar únicamente tres puntos –otros tantos empates– de 33 posibles, unos guarismos con los que difícilmente podían mantenerse en la categoría de plata. Una trayectoria en picado, fruto del desacierto en ataque y los fallos graves en defensa, que se vio frenada este domingo en el Iberostar Estadi, donde por fin se recogieron los frutos a un trabajo y juego que no eran tan malos como para estar en la cola de la clasificación. Hasta en dos ocasiones remontaron los cachorros a un Mallorca que ha realizado un importante esfuerzo económico en el mercado invernal y esta vez los rojiblancos sí que tuvieron, además, la dosis de suerte necesaria. Una diosa fortuna a la que, aunque acompañó en el estadio bermellón, no debe atribuirse todo el mérito. La recuperación de jugadores importantes que hasta ahora abarrotaban la enfermería rojiblanca, el cambio de dibujo táctico –el equipo se ha pertrechado con más piezas atrás– y la experiencia que, a base de palos una jornada sí y otra también, están acumulando los chavales de Lezama se antojan como elementos claves en un posible cambio de rumbo. Porque la incógnita estriba precisamente en eso, en conocer si este regreso al triunfo será simplemente la excepción a una nefasta regla o se convertirá en la espoleta que impulse al filial a salir de los puestos de descenso. Arduo va a ser el camino hasta lograrlo. Si nos atenemos a los números de la campaña pasada, sería necesario que el Bilbao Athletic sumase otras nueve victorias para salvarse, teniendo en cuenta que en lo que se lleva de presente ejercicio ha conseguido únicamente cuatro. Claro que hay que matizar que la anterior temporada fue bastante atípica en lo que se refiere a las cifras para librarse del dencenso, el más barato de la última década, con los 45 puntos que logró in extremis Osasuna. Lo habitual es que la línea roja quede establecida en una marca cercana al medio centenar, lo que obligaría a los cachorros a realizar un mayor acopio de puntos. Harían mal, por esa razón, los de Ziganda en desaprovechar este inicio de ola buena si no le diesen continuidad el sábado coincidiendo con la visita del Valladolid a San Mamés. Los pucelanos, llamados a principios de campaña a ser uno de los candidatos al ascenso, están protagonizando un ejercicio bastante irregular, si bien han mejorado sus registros después de un errático comienzo liguero. En concreto, en sus dos últimas salidas han cosechado una victoria ante el Mallorca y un empate contra el Alcorcón. Vienen de empatar a cero en casa contra la Ponferradina, quien puedo ganar en los minutos finales. Lo impidió Kepa Arrizabalaga, que será una de las atracciones del choque. El meta cedido por el Athletic, que lleva imbatido 381 minutos, será una de las importantes barreras a franquear por los cachorros para encadenar su segundo triunfo seguido. El derbi vasco de plata será el 13 de marzo a las 12.00 Una vez más las designaciones televisivas pasan olímpicamente de las aficiones y vuelven a programar un derbi en un horario que no ayuda a generar el ambiente festivo que siempre va ligado a este tipo de acontecimientos. El derbi vasco en el que se medirán Osasuna y Alavés, correspondiente a la vigesimonovena jornada, se disputará el 13 de marzo, domingo, a las 12.00 en El Sadar. En este caso, ni siquiera se puede acudir al argumento de evitar incidentes para ubicar tal franja horaria, pues ambas hinchadas se llevan fenomenal, como ya demostraron en el encuentro de la primera vuelta y también la pasada campaña, pese a las inclemencias meteorológicas. Pasar la noche anterior en Iruñea o realizar un viaje relámpago a la capital navarra son las dos opciones que quedan para quienes deseen ver en directo un choque que el sector hostelero estaba aguardando con interés y que ahora se habrá visto seriamente decepcionado. Antes de que llegue ese día, tanto Osasuna como Alavés deberán hacer frente a un buen número de compromisos, algunos de ellos de importante calado. Como lo es para ambas escuadras esta próxima jornada, en la que tienen sendas exigentes salidas con importantes puntos en juego. Más exigidos por el inesperado empate casero ante el Almería, los de Enrique Martín visitan Butarque, un escenario que conoce muy bien el técnico de Campanas –entrenó a los pepineros en dos etapas diferentes a comienzos del presente siglo, dejando muy buen sabor de boca en la ciudad madrileña– y que todavía no ha sido asaltado por ningún rival. La escuadra rojilla tiene, además, el hándicap de importantes bajas en la medular, con el lesionado Roberto Torres y los sancionados Merino y Maikel Mesa. Tampoco lo tendrá fácil el Alavés en Anduva ante un Mirandés que últimamente se ha convertido en la bestia negra de los babazorros. Los albiazules solo han conseguido imponerse en una de las cinco últimas ocasiones en que se han medido.N.M.