2016 OTS. 16 Musikene inicia con Helmut Lachenmann su ciclo con compositores contemporáneos Musikene inicia esta semana con el compositor alemán Helmut Lachenmann un ciclo con el que acercará a su alumnado a algunos de los grandes compositores contemporáneos. GARA DONOSTIA Musikene, el Centro Superior de Música de Euskal Herria, comienza esta semana con Helmut Lachenmann un ciclo con el que acercará a su alumnado a algunos de los grandes compositores contemporáneos, que también participarán en tertulias con el público y cuya música sonará en un concierto final. El teatro Victoria Eugenia de Donostia acogerá el domingo este concierto, en el que la Orquesta Sinfónica de Musikene interpretará, bajo la dirección de Arturo Tamayo, un programa que comenzará con el estreno absoluto de “Ikusia Ikusirik”, obra de Mikel Urquiza dedicada a Lachenmann, y concluirá con “Schreiben”, una compleja obra del compositor alemán. Las “Seis piezas para orquesta” de Anton Webern, obra fundamental de la música del siglo XX, también forma parte del programa de esta actuación, que estará precedida de una charla-tertulia con Lachenmann en la Sala Club del teatro, en la que intervendrán asimismo Arturo Tamayo y Mikel Urquiza, y que moderará Mikel Chamizo, colaborador de GARA. Que el público se acerque La directora de Musikene, Miren Iñarga, presentó ayer este ciclo, “¡Acércate a los grandes compositores!”, junto al responsable de la Unidad de Música de Donostia Kultura, Miguel Martín, y el director cultural de Donostia 2016, Xabier Paya, representando a las dos entidades que auspician la iniciativa. También participó el director Arturo Tamayo, quien habló de la necesidad de «enseñar al público a mirar hacia el futuro» en un momento en el que cree que solo se quiere «mirar hacia atrás», a etapas como la de la música del Barroco, a su juicio «de un modo excesivo». Lo atribuyó a «una cuestión de política cultural», en la que la música contemporánea, si se incluye en los programas, «se coloca al principio para que no moleste». «Una de las cosas importantes es enseñar que esa música viene de una tradición y no es nada nuevo o especial», señaló Tamayo, quien dijo que, mientras se ha asumido que las pinturas de Picasso o Pollock «no son garabatos», en la música contemporánea «esto no se da». Iñarga, por su parte, invitó al público a aprovechar esta oportunidad para conocer a «una de las leyendas vivas de la música» y acercarse con curiosidad a una obra ligada a la «música concreta», a composiciones con las que ha producido «una sonoridad completamente nueva, pero sin utilizar transformaciones de tipo electrónico». Aplica lo que puede tener «de calidad» el ruido al «sonido en sí mismo», señaló Iñarga, quien dijo que “Schreiben” no es de las piezas más difíciles de Lachenmann, pero sí de una gran importancia pedagógica. «No es una obra fácilmente programable y es música necesitada de ser escuchada en vivo», agregó. Tamayo lamentó que esta obra, con la que concluirá el concierto del próximo domingo, la desconozcan «gran parte de nuestras orquestas». «Es muy triste. Además, al público no hay que tenerle miedo, hay que darle señales claras», añadió. “Schreiben”, que la orquesta de Musikene ensayará durante toda la semana con la presencia de Lachenmann, «es como producir ruidos cuando se escribe, con movimientos como de escritura que producen sonidos muy particulares», como los del percusionista al golpear con una baqueta un atril de madera, explicó el director de orquesta madrileño. La idea de Musikene es contar con un compositor por curso, autores ya mayores que han realizado alguna «aportación esencial» a la música del siglo XX como Lachenmann, cuya «exploración de la materia sonora y de su arquitectura han modificado sustancialmente la percepción de la escritura instrumental y han dejado una huella profunda», destacó Iñarga.