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La cosecha de txakoli bate récord en Bizkaia con un 13% más de litros que en 2014

El txakoli de Bizkaia alcanzó en 2015 su récord de producción, beneficiado por un clima favorable. El objetivo de los productores para los próximos años es contener la oferta para asegurar la sostenibilidad.


El presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bizkaiko Txakolina, Iñaki Aretxabaleta, presentó ayer en Bilbo el balance del pasado ejercicio y las perspectivas para este año. El volumen de txakoli declarado en la cosecha de 2015 ha sido de 1.784.934 litros, lo que supone un récord absoluto. La buena climatología y la entrada en producción de algunos viñedos nuevos han propiciado esta marca, que supone 215.000 litros más, un 13%, que la registrada en la cosecha anterior.

Durante el año pasado, la oferta y las ventas –1.420.281 litros– prácticamente se compensaron, de manera que el reto inmediato es vender la nueva cosecha, con los citados 215.000 litros más. Para ello, como recogió la agencia Efe, la DO va a efectuar varias actividades promocionales a lo largo del año, aunque considera que la cifra de producción tampoco ha sido excesiva, ya que en los años 2011 y 2012 ya se produjeron 1,642 y 1,660 millones de litros, cifras no tan alejadas de las de 2015.

Precio estable

Las ventas han sido prácticamente todas en el mercado interior, con 1.428.100 litros, mientras que 49.800 litros se han vendido en el exterior, sobre todo en Estados Unidos.

Con un precio estable desde hace años, el objetivo a medio y largo plazo es que la producción crezca poco, para no caer en excedentes que al final provocan que «se deteriora la calidad y se devalúan los precios». Para alcanzar esa meta, se ralentizará el crecimiento de hectáreas plantadas. Así, si en 2015 había 392, este año no se podrá superar el 1% de la superficie ya plantada; es decir, habrá un máximo de 3,92 hectáreas nuevas.

En años posteriores se apostará por restringir las plantaciones, para crecer de una manera equilibrada sin excedentes y también, como reconoció Aretxabaleta, para evitar la llegada de grandes grupos vitivinícolas a la DO que puedan desvirtuar la producción y la calidad.

Actualmente, la DO acoge a 212 viticultores. La mayoría son pequeños productores, pero ya hay trece bodegas que elaboran más de 50.000 litros anuales.