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EDITORIALA

Detalles que miden la talla de un lehendakari


En sus poco más de tres años en Ajuria Enea, el lehendakari de la CAV, Iñigo Urkullu, ha acumulado ya un cierto número de incidentes y reacciones inquietantes. La lista incluye asuntos que pueden parecer banales pero resultan impropios del cargo, como encararse con protestas sindicales o expedientar a ertzainas por no saludarle; otros con evidente trasfondo político, como el incidente con la Eusko Etxea de Nueva York tras impedir un vídeo de salutación del entonces alcalde de Donostia, Juan Karlos Izagirre, que derivó en la dimisión de su presidente y una turbia filtración mediática; y algunos realmente graves por el tema, como el desplante hecho en diciembre de 2014 a la Comisión Internacional de Verificación contradiciendo su informe sobre los avances de ETA con una contraprogramación minutos después.

Un impulso incontrolable similar parece atacar ahora a Iñigo Urkullu desde la excarcelación de Arnaldo Otegi. Llama la atención que el martes, horas después de recuperar la libertad, tras el Consejo de Gobierno semanal, el portavoz de Lakua, Josu Erkoreka, solventara con palabras de trámite el asunto y la valoración de estos seis años de prisión alegando que ya lo habían hecho muchas veces antes. Y que apenas seis días después, el lehendakari de ese mismo Gobierno decidiera ayer evocar un episodio muy pasado y ya purgado en la trayectoria de Otegi (el secuestro del industrial Luis Abaitua), con una intencionalidad tan clara y burda que olvidó al mismo tiempo referirse a tres cargos de esa misma empresa muertos o heridos a manos de ETA. Obviamente, entre medio ha estado el enorme impacto de la liberación de Otegi y los nervios provocados al PNV.

La talla de un lehendakari no solo se mide por las grandes iniciativas (de las que Urkullu también anda escaso), sino también en las formas y los detalles. Si con este tipo de acciones el actual lehendakari de la CAV busca equipararse a quien puede ser su rival electoral, parece claro que va a lograr justo lo contrario.