2016 MAR. 19 Irizar pisa fuerte el acelerador de la movilidad eléctrica Aunque todavía se encuentra en una fase inicial, la apuesta del Grupo Irizar por la electromovilidad va lanzada y no tiene marcha atrás. De hecho, a finales de este año ya estará preparada para producir vehículos eléctricos la nueva planta de Aduna, que ocupará 18.000 metros cuadrados, en cuyo desarrollo –incluidos otros dos años– se invertirán 75 millones de euros. Esta factoría fabricará vehículos integrales, incluyendo el software de las baterías. Txisko FERNÁNDEZ DONOSTIA El director general del Grupo Irizar, José Manuel Orcasitas, tiene claro que el vehículo eléctrico es una apuesta de futuro porque ya ha entrado en el carril de la rentabilidad. Por eso, se arriesga a vaticinar que en apenas cinco años la nueva planta dedicada a la electromovilidad que se está construyendo en Aduna puede llegar a alcanzar un 20% o 25% del total de la producción del grupo. Y en ella se construirán pronto dos modelos de vehículos, con el objetivo de llegar a producir 6 autocares al día en ese medio plazo. Aunque en la gran parcela del polígono Erribera todavía queda mucho por hacer –son 36.750 metros cuadrados, de los cuales 18.000 serán la superficie construida en esta primera fase–, esperan que pueda estar lista para finales de año, de tal modo que el 2 de enero puedan comenzar a fabricar ahí los primeros vehículos de Irizar e-Mobility. La nueva compañía del grupo cooperativo arrancará con una plantilla reducida, entre 30 y 40 personas, pero está previsto que vaya creciendo al mismo ritmo que una demanda que ahora se encuentra en clara expansión, especialmente por el impulso que le están dando las grandes ciudades europeas, que están renovando sus parques de autocares y autobuses en base a vehículos que no producen emisiones contaminantes. Producción integral Durante la visita a las obras de Aduna como en el posterior encuentro con los medios, Orcasitas incidió en que Irizar ya no es solo una empresa carrocera, sino una marca de autocares y autobuses. Una marca que fabrica vehículos integrados –como el autocar i8, actualmente el de más alta gama– y que pretende introducirse en nuevos mercados –el último ha sido EEUU–. De la planta de Irizar e-Mobility, los futuros vehículos eléctricos saldrán con todos sus componentes fabricados en el grupo, incluidos los módulos de las baterías (salvo el elemento químico). Ello supone una importante inversión tecnológica, que Irizar quiere aprovechar para posicionarse como un grupo pionero en este sector del mercado automovilístico. Además, según comentó su director general, el desarrollo integral de autocares y autobuses también abre la puerta a fabricar otros vehículos eléctricos destinados, por ejemplo, a servicios públicos como pueden ser las máquinas limpiadoras. Y tienen previsto introducir en el mercado sus propias estaciones de carga, que podrán ser utilizadas por cualquier otra marca de vehículos eléctricos. No obstante, cuando la producción arranque en la planta de Aduna, el contador no estará a cero. De hecho, el modelo i2e, el autobús 100% eléctrico que fabrica Irizar en unas instalaciones provisionales ubicadas en Gipuzkoa, ya circula por Donostia, Iruñea, Barcelona, Londres, Madrid o Marsella. Y ha recibido el recién creado premio al Vehículo Industrial Ecológico de 2016 en el Estado español. El grupo cierra 2015 con 550 millones de facturación No acostumbra a hacer públicos sus balances financieros y no está obligado a hacerlo porque la empresa no cotiza en bolsa. No obstante, los responsables del Grupo Irizar se mostraron ayer muy satisfechos por los resultados obtenidos en el último ejercicio, que han cerrado con 550 millones de facturación y con un «continuado crecimiento». Un crecimiento que en esta ocasión no procede sustancialmente de sus plantas de México o Brasil, como ocurrió al verse golpeados por la crisis que estalló en 2008, sino que ha estado liderado por la factoría de Ormaiztegi, que es la responsable del 46% de la facturación total de 2015. Las plantas del exterior han visto reducido su peso hasta el 34% del total, mientras que el restante 20% procede de las otras compañías del grupo (Jema, Datik, Masats, Hispacold y Alconza). En cuanto al empleo, el grupo emplea a alrededor de 800 personas, de las cuales actualmente 650 son socios cooperativistas. En los dos últimos años, en Ormaiztegi se han incorporado 142 personas, incrementando la plantilla en un 20% de forma estable.T.F. DOS LÍNEASLa apuesta por la electromovilidad no supone aparcar el desarrollo de los vehículos tradicionales, por lo que la cooperativa de Ormaiztegi desarrollará dos líneas de producción paralelas.