2016 MAR. 20 CICLismo Démare hace buena en San Remo la apuesta de Madiot El sprinter del FDJ superó una caída para lograr su primera gran clásica. Joseba ITURRIA Arnaud Démare (FDJ) logró la victoria más importante de su carrera ayer en la Milán San Remo al imponerse por delante de Ben Swift, Jurgen Roelandts y Nacer Bouhanni, el hombre que puso a Marc Madiot en la tesitura de elegir entre los dos sprinters. Apostó por Démare porque le veía capaz de disputar las mejores clásicas y ayer le dio la razón al lograr el primer Monumento para el ciclismo francés desde 1997 cuando ni él mismo se lo esperaba ni se lo creía cuando superó la meta. Démare tuvo que superar una caída en los últimos 30 kilómetros que dejó sin opciones a Matthews y fue capaz de regresar al pelotón en un tramo final duro por las subidas a la Cipressa y el Poggio y por los 295 kilómetros que llegó a tener ayer la Milán San Remo por un desprendimiento que obligó a modificar el recorrido y ampliarlo en cuatro más de los previstos. Pero demostró el buen momento de forma que le permitió ganar la pasada semana una etapa en París Niza y tuvo las fuerzas suficientes para superar en la recta final un sprint que parecía bien encaminado para el joven Fernando Gaviria, pero el colombiano se cayó cuando parecía en buena disposición de lograr el triunfo. Tampoco su mayor enemigo, Nacer Bouhanni, acertó con el cambio en el momento decisivo y el sprinter del FDJ superó en la llegada a velocistas que no entraban en los pronósticos, pero que aprovecharon que la Cipressa y el Poggio cada vez seleccionan menos el pelotón y confirmaron que la San Remo es una carrera para los sprinters. El buen tiempo Además, el buen tiempo ayudó a que el recorrido fuera más llevadero y 31 corredores llegaron con el mismo tiempo tras una clásica que siguió hasta los últimos kilómetros el guión esperado con una fuga en la que entraron seis de los siete equipos invitados al entrar Barta (Bora), Conti (Southeast), Kurek (CCC), Maestri (Bardiani), Peron (Novo-Nordisk) y Tvetcov (Androni) junto a Bono (Lampre), Tjallingii (LottoNL), Coledan (Trek), Bagdonas (Ag2r) y Kluge (IAM). Los últimos supervivientes de la fuga fueron atrapados a 25 kilómetros de la meta en la ascensión a la Cipressa, donde Astana quiso endurecer la carrera. Visconti atacó antes de coronar el puerto y se marchó con Stannard (Sky) y se formó tras el descenso un quinteto con Oss (BMC), Sabatini (Etixx) y Montaguti (Ag2r), pero fueron atrapados antes de comenzar la última subida al Poggio, que se subió sin apenas ataques. Solo Andrea Fedi (Southeast) intentó sorprender a un pelotón muy numeroso controlado por Katusha hasta que Kwiatkowski aceleró para pasar en cabeza el Poggio por delante de Nibali, Sagan, Cancellara y Valverde. El polaco aguantó en cabeza hasta que en la pancarta de dos kilómetros para meta lo intentó Cancellara, pero todos los movimientos de los corredores fueron anulados y la llegada se decidió en un sprint en el que sorprendió que no llegaran a meterse la mayoría de los favoritos. Los dos vascos participantes, Víctor de la Parte y Julen Amezketa, llegaron a meta en su debut en el World Tour.