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XV ASAMBLEA NACIONAL

Los familiares se sienten «objetivo» de una dispersión «devastadora»

Al término de su decimoquinta Asamblea Nacional, Etxerat denunció que los familiares siguen siendo «el objetivo de una política penitenciaria de excepción, cuyas consecuencias físicas, síquicas y económicas multiplican su carga. Las consecuencias son devastadoras». Reiteró que seguirán trabajando para que nadie se quede sin visita.


Familiares y allegados de represaliados se dieron cita ayer en el Palacio de Congresos Europa de Gasteiz para participar en la XV Asamblea Nacional de Etxerat, a cuyo término denunciaron que siguien siendo «el objetivo de una política penitenciaria de excepción que tiene consecuencias devastadoras. Nada ha cambiado desde hace quince años, ni desde hace cinco».

En una rueda de prensa ofrecida al término del encuentro, Patricia Vélez, Urtzi Errazkin y Muriel Lucantis reconocieron que la actitud de los «defensores de la actual política penitencia», en alusión a los gobiernos español y francés, «no va a facilitar el fin de la dispersión, sean las que sean sus consecuencias. Pero, como el resto de la sociedad vasca, hemos advertido que el rechazo a la dispersión ha pasado a ocupar un espacio en la agenda y en la voluntad de las fuerzas políticas que defienden el respeto a los derechos humanos de todas las personas».

Un «ejercicio de responsabilidad» que también asumen los miembros de Etxerat. «Exigimos el fin de la dispersión como familiares, amigos y allegados de los presos políticos vascos. También lo hacemos como personas que sufren sus consecuencias físicas, síquicas y económicas. Y como ciudadanos y ciudadanas que reclaman su derecho a un escenario de paz», destacaron, antes de reiterar que mantendrán abiertos «todos los canales de comunicación» con los agentes políticos y sociales. «No seremos nosotros quienes cerremos puertas», remarcaron.

Seguir trabajando

En este sentido, afirmaron que continuarán «informando a la sociedad sobre las vulneraciones de derechos, denunciándolas y trabajando conjuntamente con agentes y organismos, tanto a nivel nacional como internacional». Y reiteraron que continuarán con su labor de asistencia. «Seguiremos haciendo cuanto esté en nuestras manos para que nadie se vea obligado a suspender un vis a vis o una visita por dificultades o circunstancias que, entre todos y todas podamos solucionar», añadieron.

«Las dificultades para viajar en los días y horarios que nos designan son muchas, y nuestras posibilidades muy limitadas, pero seguiremos confiando en la solidaridad y en la propia red que entre todos somos capaces de tejer para superarlas. Recordamos una vez más: la decisión de viajar es nuestra, pero la responsabilidad no», incidieron tras recordar que Etxerat nació para hacer frente a un «problema común».

Remarcaron que la de estos quince años ha sido «una andadura muy difícil, porque no es fácil caminar a la sombra de la persecución y la criminalización». Pese a ello, destacaron que «en Etxerat encontramos asistencia, asesoramiento y acompañamiento para sobrellevar los daños de la política penitenciaria. Es un espacio donde nuestras vivencias pueden ser comprendidas y compartidas».

Dejaron claro que desde Etxerat seguirán «reivindicando el reconocimiento del sufrimiento que ha generado y sigue generando la política de dispersión y principalmente, el de las dieciséis víctimas mortales. Dieciséis personas que fueron forzadas a correr un riesgo que se cobró sus vidas. En el camino de la verdad, la justicia y la memoria, debemos reivindicar sus nombres y su condición», pidieron.