2016 MAR. 22 La Diputación de Gipuzkoa reutiliza el mensaje ultra de Maroto contra la AGI Algunas de las afirmaciones que se oyeron ayer en las JJGG de Gipuzkoa sobre la AGI parecen sacadas del libro de estilo de Javier Maroto. El argumentario expuesto por el Departamento de Políticas Sociales es el mismo que el exalcalde de Gasteiz lleva años utilizando. Iker BIZKARGUENAGA DONOSTIA «La Ayuda de Garantía de Ingresos es una ayuda para extranjeros». Esta frase podría llevar el copyright Javier Maroto, pero procede del jefe de servicio de Planificación, Concertaciones y Prestaciones Económicas del Departamento de Políticas Sociales de la Diputación de Gipuzkoa, Jon Iribar, autor de un informe sobre la «eficiencia» del sistema de ayudas sociales puesto en marcha en 2012. Un trabajo en el que, entre otras cosas, se dice que esas ayudas producen un «efecto llamada» entre las personas migrantes. Iribar compareció junto a la diputada de Políticas Sociales, Maite Peña, para dar cuenta del informe, cuyas principales conclusiones son que la Ayuda de Garantía de Ingresos, que solo existe en Gipuzkoa, no cumple el objetivo de inserción y que genera además «nuevas necesidades» en el territorio debido a ese «efecto llamada» de ciudadanos extranjeros. Partiendo de esa tesis, el Gobierno foral de PNV-PSE pretende «rediseñar la ayuda», para lo cual anunciaron que impulsarán una ronda de contactos con ayuntamientos, asociaciones y partidos. Iribar cuantificó en 1.400 el número de perceptores que mensualmente cobran esta ayuda, añadió que en su inmensa mayoría son varones jóvenes de entre 23 y 35 años, sin cargas familiares y extranjeros, y apostilló que la fotografía de sus perceptores no se corresponde con la inmigración en Gipuzkoa, ya que la mayoría de los que reciben este dinero procede de África (50 %) y Asia (32%). Además, señaló que el 50% de las personas que cobra esta ayuda «no tiene permiso de residencia», lo que, unido al posible desconocimiento del idioma al que aludió, resulta en su opinión un «factor clave» que dificulta su inserción. Indicó asimismo que cada perceptor cobra 706,6 euros mensuales, pero añadió que la ayuda se percibe por tres años, ya que transcurrido este periodo su solicitante puede optar ya a la RGI. «Muy grave» para EH Bildu Desde EH Bildu consideraron «muy grave» la campaña de la Diputación para «desprestigiar a las familias pobres que necesitan ayudas sociales». La coalición exigió a la Diputación que no retire la AGI y le instó a que «que deje de utilizar prácticas y discursos xenófobos contra estas personas». Ernesto Merino criticó que «la Diputación ha puesto en marcha una campaña muy evidente de desprestigio para crear en la opinión pública un clima contrario a las familias pobres e inmigrantes que se ven obligadas a recurrir a las ayudas públicas». «Es una actitud irresponsable y muy peligrosa por parte de la Diputación, porque una cosa está clara: si no existiera la AGI, en Gipuzkoa habría más exclusión, más desigualdad y más pobreza infantil», añadió. A su juicio, el Gobierno foral «ya ha tomado la decisión de quitar esta ayuda social, pero hay que saber administrar bien la hipocresía. Por eso, primero se azuza el fantasma del ‘efecto llamada’ para, después, poder recortar sin oposición». Dibujó una realidad muy diferente: «La Diputación sabe que en Gipuzkoa no ha aumentado el número de inmigrantes. Sabe que, de las personas extranjeras que residen en nuestro territorio, solo un 5% cobra la AGI. Y sabe que se lleva un control estricto, hasta el punto de que 1.900 solicitudes de ayuda han sido descartadas. Lo que no sabe es cómo quitarse de encima una ayuda social en la que no cree». De Andrés quiere respeto a la cultura occidental Javier de Andrés apostó ayer por promover un modelo de integración que calificó de «exigencia mutua», en el que se exija el respeto a la cultura occidental y no se limite únicamente, dijo, a dar ayudas sociales. Tras su encuentro con varios eurodiputados de su grupo –incluido el vicepresidente del grupo Popular Europeo, Esteban González Pons–, centrado en la integración de los inmigrantes, el ex diputado general de Araba sostuvo que «la experiencia» indica que los modelos de integración en Europa «en los cuales no ha habido exigencias» y se han limitado a «una admisión de personas» y a satisfacer «en las medidas de las posibilidades del Estado de Bienestar sus necesidades» han conllevado un «fracaso». « Lo necesario es ser también exigentes en la transmisión no solo de los beneficios sociales, sino los valores de esta sociedad», añadió Javier de Andrés, apostillando que «no vale con dar por buena su entrada» sin esas condiciones porque «puede conducir a que se sientan simplemente argelinos, paquistaníes, marroquíes o de cualquier nacionalidad dentro de Europa». GARA EXCLUSIÓNIribar admitió que si no hubiera AGI habría más exclusión en Gipuzkoa, pero dándole la vuelta al argumento se preguntó «qué parte de esa exclusión» está en el herrialde «por la AGI».