2016 MAR. 23 MI GRAN BODA GRIEGA 2 El dilema entre modernidad y tradición M.I. La mayor parte del reparto de “Mi gran boda griega” (2002) repite en esta tardía continuación, forzada por el hecho de que en todo este tiempo la actriz Nia Vardalos no ha conseguido ningún otro éxito de público como aquel. Y la película vuelve a ser la misma, puesto que no cambia en su esencia sobre el conflicto entre modernidad y tradición, ya que el clan de los Portakolos permanece unido desde que emigraran a los Estados Unidos, y la presión que ejercen los mayores sobre sus miembros más jóvenes sigue siendo igual. Máxime si se trata de uniones matrimoniales y de tener descendencia, algo de lo que no se va a librar la hija adolescente de la protagónica Toula, personaje que sirve para incorporar a la actriz Elena Kampouris. En la dirección el anterior Joel Zwick es sustituido por el británico Kirk Jones, cuya trayectoria en Hollywood con títulos convencionales como “Todo está bien” (2009) o “Qué esperar cuando se está esperando” (2012) se ha alejado mucho de todo lo bueno que prometía su debut con “Despertando a Ned” (1998), donde intentaba recuperar el espíritu de la comedia inglesa de la Ealing. Griego o no, es también un inmigrante más.