2016 MAR. 25 Elkarrizketa UNAI OLALDE GUITARRA Y VOZ DE ERATU «No queremos perder el hambre a superarnos y a explorar nuevas tendencias» A Ondarroa, Agurain y Gasteiz les une el grupo Eratu, trío de rock robusto, musculado y con cuidadas melodías. Aitor Agirre, Joseba Luzuriaga y Unai Olalde mantienen la magia de cinco años en continua proyección y mejorando con cada referencia, como muestran en «Bidea». Pablo CABEZA BILBO Eratu van construyendo su propio sonido disco a disco. “Astindu” apunta hacia nuevas direcciones y se muestra con el aspecto más actual de su sonoridad junto a “Heldu nazazu”. Pero el trío es goloso y sin salirse de un entorno no se quedan solo en la bondad de un tema. Eratu rasga acordes que suenan desérticos, pero el stoner da paso a un rap metalizado, “Eslogan gehienei falta zaie praktika”, de gran valor y donde la envoltura vocal termina por suavizar un corte áspero. Aitor, Joseba y Unai dan la impresión de disfrutar y divertirse con cada canción y nueva experiencia. Lo externalizan desde la misma foto de apoyo promocional hasta la propia dinámica vibracional de las canciones. Les vemos, o les imaginamos, acompañando a Berri Txarrak, por ejemplo, y sin que el numeroso público de los segundos proteste por la compañía. Tirando de vecinazgo, Keu Agirretxea les presta unos solos en unos cuantos temas. Y Fer Apoa deja huella en “Pentsatu, hartu, erabaki”, donde el caramelo que abren lleva sus gotas internas de acidez cuando Fer toma la frase y Keu suelta su elegante solo. Tres discos y un trío con el talento y el buen punto como para merecer más espacio y más escenarios. “Bidea” (Mauka Musikagintza) es un cruce de caminos, los propios, pero también el encuentro de varios estilos cultivados en frascos de rock, metal, jarkore melódico y sentido de la composición. Características al alcance de muy pocos. Desde «Eratu» han venido grabando cada dos años, mucha regularidad para una escena rockera-metálica que no se dinamiza con la suficiente diligencia para la cantidad de grupos que hay. Vamos, que son otros estilos los que se llevan las fiestas de pueblos y programaciones en salas. No obstante, por el trío y por quienes les apoyan está claro que no va a cesar la pelea por situarles. Sí, hasta ahora hemos trabajado de una manera muy fija, con mucha regularidad, y es que, aunque no esté bien decirlo, somos un grupo muy trabajador porque además de sacar tres discos en cinco años hemos hecho varias canciones para diferentes recopilatorios, fiestas y demás causas. Es cierto que los tiempos han cambiado mucho y este estilo no es el que está de moda, pero nosotros trabajamos porque nuestra ilusión es el rock, componer canciones y, cómo no, tocarlas allá donde se nos permita. La ilusión más grande que puede tener un grupo es seguir teniendo hambre de componer nuevas canciones, hambre por tocar en diferentes sitios, hambre por crear música desde dentro. Sin eso no hay nada. Esa es nuestra manera de expresarnos. Mantienen frentes estilísticos variados sin deformar el estilo final, sin descolocar al oyente. «Bidea» se alimenta del rock, del rock melódico con algún codazo al jarkore melódico, pero también aparecen guitarras thrash y juegos de voces donde se busca la melodía de forma intensa. Si te digo la verdad nos dan igual los estilos, y aunque suene a tópico, para nosotros componer va mas allá de eso, nos da igual sacar canciones con rabia y hardcoretas que componer unas melodías más tranquilas y guitarras con menos distorsión. Lo nuestro es hacer canciones que nos llenen a la hora de tocar y en el disco se ve claramente que hay como dos vertientes de las que bebemos indistintamente y en este trabajo hemos querido plasmar lo que somos en estos momentos [Y otro buen ejemplo de todas las tiras de Eratu es el versátil y potente cierre de disco, “Ireki begiak”]. Quizá la cuestión del estilo sea siempre un asunto complejo, un terreno donde los músicos tienden a solventarlo con un «Hacemos lo que nos sale», pero casi siempre, aunque sea de fondo, hay una intencionalidad consciente o indirecta. «Astindu» no suena así por casualidad, quizá más moderna, con su tendencia bailable y otro de los cortes destacables. Todas las canciones poseen una intencionalidad. Por ejemplo, las primeras seis canciones tienen como intención darle prioridad a la melodía. Es por eso que puede que suenen diferentes a las demás. Por otro lado, en este disco ha habido cambio de afinación en esos seis temas y eso, se quiera o no, también tiene su peso a la hora de componer y sonar. Aun así, creemos en el cambio, nosotros ahora escuchamos música que hace cinco años no oíamos y por ahí también puede venir el giro. Además, de base, no nos gusta repetirnos. Si en el siguiente disco queremos probar con otra cosa lo probaremos porque es lo que nos alimenta y lo que consigue que ese hambre de la que hablaba siga ahí. No queremos perder el hambre a superarnos y a explorar nuevas tendencias, estén de moda o no. Y así se ve desde fuera y se constata con el ejemplo del principio y fin del disco. «Heldu nazazu» es muy directa y centrada. Da la sensación de ser de las novedosas. Sin embargo, «Ireki begiak» es más larga, envolvente, y concentra diferentes capas expresivas. Todas suenan a Eratu, pero hay varios universos. Sería una mala idea no escucharlo varias veces. Eso es, como dos discos diferentes. De hecho al principio la idea era sacarlo en dos partes. Una inicial de la primera hasta la sexta canción y, otra, con las cinco restantes, porque veíamos que a medida que íbamos componiendo estábamos cambiando. No por meta, sino que las primeras seis fueron las últimas que compusimos. Y, como bien afirmas, este disco creo que necesita varias escuchas para darse cuenta de todo lo que subyace. Por eso lanzamos como primer single “Heldu nazazu”, porque veíamos que se ajustaba a lo que éramos en ese momento. También han querido probar con el rap-metal invitando a Juantxo de Glaukoma. ¿Se compuso pensando en él o lo fue pidiendo la canción? ¿Se toca en directo? ¿Se reajusta? Pues estamos encantados con esta canción. El tema surgió del riff, como casi siempre, y en las estrofas empecé a cantar, pero enseguida vimos que esas estrofas tenían que ser rapeadas. No tuvimos ninguna duda y nos vino a la cabeza Juantxo, porque somos muy fans de ellos. El resultado ahí está, le ha dado un salto cualitativo. En directo la tocamos igual, alguna vez, cuando puede, viene Juantxo. Con todo, en alguna ocasión hemos tenido la colaboración de un amigo nuestro y si no pues saco mi vena más rapera e intento hacerlo lo mejor que puedo [risas]. Pueblos diferentes y edades escalonadas. Posiblemente por eso es así Eratu. Sí, cada uno ha bebido de diferentes corrientes. Joseba, al ser el mayor, siempre ha tenido ese punto punk y rockero que lo refleja en directo como nadie, es puro sentimiento. Aitor quizá sea el que más música dura haya escuchado y también el que más estilos musicales ha explorado; tocar con él es un verdadero placer puesto que es muy versátil y nos puede ofrecer mil maneras de tocar esa misma canción. Y en directo es una pasada, una bestia. Y yo vengo de Agurain, de la cuna de La Polla, tengo mi punto punk, pero siempre he sentido inquietud por la melodía, por esas melodías desnudas, que transmiten... Desde Ondarroa se ha barrido para casa solicitando la colaboración de Keu en tres temas, como cabía esperar brillante en sus aportaciones, pero que si le dejáis ¡os rearma el estilo y el disco! De otra parte, Fer Apoa (Estricalla) abre con su característica forma de cantar «Pentsatu, hartu, erabaki!». Un tema complejo en forma y con variantes muy sugerentes. Las tres colaboraciones que hemos tenido le han dado un extra al disco, le han puesto más colores y cada una de ellas nos ha parecido increíble. Keu es un conocido de hace tiempo, ha tocado con nosotros en directo y admiramos su modo de ver la música y su forma tan peculiar de tocar. Si por nosotros hubiera sido, le habríamos dejado meter su punto en todas las canciones, [risas]. Fer era uno de los que teníamos en la agenda desde hace tiempo y en esta ocasión hemos podido contar con su magnífica voz. Le ha dado esa mala leche y ese punto de agresividad que queríamos. Los tres han hecho suyas las canciones y estamos más que agradecidos. La portada es muy sugerente con esas vías de tren, el paisaje abrupto... El diseño del disco lo ha hecho Joseba y de él son todas las fotos, salvo la del grupo, que es de Aitor Lopez de Audikana, que contamos con él desde el principio. A Joseba le gusta mucho viajar y la foto de la portada es en los Andes. Nos encantó y dado que el título del disco es “Bidea”, pues quisimos englobar un poco todo. Se llama así porque no vivimos el presente, siempre estamos pensando a dónde vamos a llegar, qué vamos a hacer, y a veces perdemos el placer de disfrutar el momento. Miramos atrás y vimos que en cinco años habíamos hecho mil cosas: tres discos, más de treinta canciones, videoclips, tocado en Sagues, Barcelona, Madrid, Londres, Andalucía, mil sitios de EH... Queríamos expresar que hay que aprovechar el momento. El método de grabación para «Bidea» ha sido diferente. En esta ocasión han preferido grabar todos juntos. Con cada disco hemos aprendido un montón, bien con Txap, bien con Haritz, y en todas las ocasiones se ha intentado buscar algo nuevo. Creo que el resultado de “Bidea” es impresionante y ese mérito se lo debemos a los hermanos Ezeiza de los estudios Mecca. Esta forma de grabar te pone los pelos en punta porque sabes que lo que se toque en ese momento queda para siempre. Las tres colaboraciones que hemos tenido le han dado un extra al disco, le han puesto más colores y cada una de ellas nos ha parecido increíble. Con cada disco hemos aprendido un montón, bien con Txap, bien con Haritz, y en todas las ocasiones se ha intentado buscar algo nuevo. Ahora con los hermanos Ezeiza de Mecca. Nos dan igual los estilos; nos da igual sacar canciones con rabia y hardcoretas que componer unas melodías más tranquilas y guitarras con menos distorsión. El diseño del disco lo ha hecho Joseba. Le gusta viajar y la foto de la portada es en los Andes. Nos encantó y dado que el título del disco es ‘Bidea’, pues quisimos englobar un poco todo.