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Cientos de personas piden a Arcelor mantener la actividad en Zumarraga

Cientos de trabajadores de Arcelor Mittal se concentraron ayer ante la Diputación de Gipuzkoa en Donostia para pedirle una mayor implicación ante el cierre parcial de la planta de Zumarraga, al mismo tiempo que anunciaron que la empresa les ha citado el martes.


Consignas como “Jo ta ke, irabazi arte”, “Administración, implicación” o “Urkullu, despierta, el paro está en tu puerta” se corearon durante la protesta que llevaron a cabo ayer por la tarde numerosos trabajadores de Arcelor Mittal ante la Diputación de Gipuzkoa en Donostia.

La concentración formaba parte del calendario de movilizaciones acordado por la asamblea de los 325 trabajadores tras el anuncio de «cierre parcial» por parte de la multinacional en la planta de Zumarraga.

El presidente del comité, Leo Bote, anunció que desde ese anuncio los operarios «no han tenido ninguna notificación oficial por parte de la empresa». No obstante, explicó que los representantes de los 325 trabajadores de la planta han sido emplazados a celebrar una reunión con la compañía el próximo martes a las 11.00, aunque «no hay acuerdo» sobre el lugar de celebración de la misma, ya que los sindicatos defienden que sea en la misma planta.

La compañía espera negociar la recolocación de los trabajadores de la fábrica guipuzcoana en otras factorías del grupo.

A la espera de esta reunión, seguirán las movilizaciones y, de este modo, todos los martes, mientras dure el conflicto, de 13.00 a 15.00, se concentrarán ante la empresa. El viernes habrá también un paro de 24 horas para volver a celebrar una concentración ante la sede de la Diputación en Donostia.

Leo Bote destacó que los ánimos de los trabajadores «están bastante bajos. La situación es difícil, encima las informaciones que se habían vertido hablando de recolocaciones en lugares bastante lejos, cuando no había nada oficial de eso, no han contribuido a la calma».

Críticas de Garen a Lakua

El Gobierno de Lakua sigue recibiendo críticas. La última, de Garen, que criticó el modelo que está impulsando al «confiarlo todo al empuje de las grandes empresas, porque luego pasan estas cosas», en referencia a los casos de la ACB de Sestao o de Arcelor Mittal de Zumarraga.