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La crisis política se agrava en Irak tras la toma del Parlamento durante horas

Miles de manifestantes ocuparon ayer durante seis horas el Parlamento iraquí tras penetrar en la fortificada Zona Verde. Eufóricos, expresaron la necesidad de un cambio que no garantiza un gobierno de tecnócratas sino de personas que luchen contra la corrupción y logren que los iraquíes accedan a servicios mínimos, como el agua.


Miles de seguidores del líder chií Moqtadr al Sadr lograron entrar en la Zona Verde y acceder al interior del Parlamento iraquí, donde se fotografiaron.

«No hemos participado ni participaremos en un proceso político en el que haya algún tipo de cuota de partidos políticos, aunque se le llame tecnócrata. No lo permitiré, si el pueblo me ayuda», dijo Al Sadr en un discurso televisado.

«Estamos aquí para presionar a los que toman decisiones porque no están siendo honestos, pedimos una verdadera actitud por su parte para servir a los ciudadanos iraquíes», exclamó Hakem Radi, uno de los manifestantes.

«El tiempo de la corrupción ha acabado. Somos nosotros quienes dirigiremos el país», gritó otro. El diputado Awad Awadi se sumó a ellos. «Hoy es el día en el que todos los iraquíes y los diputados esperamos la decisión de la gente sobre el futuro de nuestro país», afirmó en declaraciones a Rudaw.

Los manifestantes decidieron invadir la Zona Verde tras enterarse de que los diputados no habían logrado aprobar la formación de un gobierno formado por tecnócratas propuesto por el primer ministro Haider al-Abadi, de confesión chií elegido en setiembre de 2014.

El presidente iraquí, Fuad Masum, pidió a los manifestantes que mantuvieran la calma. En un comunicado, instó además al primer ministro, Haidar al Abadi, al presidente del Parlamento, Salim al Yaburi, y a los dirigentes de los bloques legislativos a efectuar el deseado cambio ministerial, cumplir con las reformas políticas y luchar contra la corrupción.

«Consideramos que sepultar el sistema de cuotas de partidos políticos y clases sociales es una tarea que en absoluto se puede retrasar», subrayó.

Algunos diputados temen la desaparición de la asignación de los ministerios en base a un sistema de cuotas que hasta el momento les ha aportado muchos beneficios. Aunque en un primer momento las fuerzas de seguridad no intervinieron y dejaron a los manifestantes acceder al interior del Parlamento, horas después el general Saad Mann, declaró el estado de emergencia en Bagdad. «Todas los accesos están cerrados. No se permite el ingreso de nadie a la ciudad, solo quienes quieren abandonar Bagdad pueden hacerlo», indicó.

La jefa de la diplomacia europea Federica Mogherini condenó el asalto al Parlamento, y advirtió en contra de una mayor desestabilización del país.