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INVESTIGACIÓN ABIERTA

La primera autopsia no aclara la muerte del detenido en Iruñea

Las incógnitas siguen superando con mucho a las certezas en el caso del senegalés de 42 años muerto anteayer en la comisaría de la Policía española en Iruñea, cuya identidad sigue sin facilitarse. La primera autopsia dice que no hay signos de violencia, pese a la constancia de un altercado físico previo con la Policía. Se hará otra más exhaustiva.


La muerte anteayer de un detenido en la comisaría de la Policía española en Iruñea sigue envuelta en las tinieblas. La única información aportada oficialmente el martes incidía en presentar el fallecimiento como algo natural. Y la añadida ayer, sobre la base de la primera autopsia, hace hincapié en que en el cadáver no hay «signos de violencia». Sin embargo, faltan por facilitarse los dos datos más fundamentales: cuál era su identidad y por qué falleció.

Si el martes fue la Jefatura Superior de Policía de Iruñea la que informó del óbito, ayer la comunicación se trasladó desde la Audiencia de Iruñea, donde se investiga lo ocurrido. Pero es igualmente escueta. Se limita a exponer que «la autopsia descarta la presencia de signos de violencia. Se van a practicar estudios complementarios tanto toxicológicos como histopatológicos (estudio microscópico de los órganos) para concluir con mayor certeza la causa de la muerte».

Se anuncia que esta intervención se realizará en el Instituto Nacional de Toxicología de Barcelona, por lo que el interés se desplaza allí. Y otro tanto podría ocurrir sobre la propia víctima, ya que el hombre, del que solo se ha publicado que era natural de Senegal y tenía 42 años, residiría en Zaragoza.

La citada ausencia de «signos de violencia» contrasta con el relato de hechos tanto de la Policía española como de testigos consultados por GARA. Ambos refieren un fuerte forcejeo en el momento de la detención, producida en la calle Marcelo Zelaieta del barrio de Arrotxapea pasadas las 13.00 del martes. Este hecho no era citado en la nota que dio cuenta de la muerte del hombre acto seguido, pero lógicamente pudo tener mucho que ver en el fallecimiento, dado que este se produjo, según se dice, nada más llegar a comisaría.

Entonces tampoco se concretaron los motivos del arresto, que ahora se definen como tenencia de droga y resistencia a la Policía.

A tenor de los escasos datos que van trascendiendo desde diversas fuentes, el hombre estaba esposado, puesto que fue trasladado así de Arrotxapea a la comisaría ubicada en el centro de Iruñea. También parece que no contaba con asistencia jurídica en ese momento. La letrada de guardia no había sido avisada todavía.

EH Bildu activa iniciativas

SOS Racismo, Salhaketa, la plataforma Papeles y Derechos Denontzat y EH11Kolore difundieron ayer una nota conjunta en la que «apelamos tanto al Parlamento Foral como al Ayuntamiento de esta ciudad a un posicionamiento claro exigiendo, de forma contundente, el esclarecimiento de lo ocurrido y la depuración de responsabilidades». Inciden en que «independientemente de la causa que originó esta detención, la persona se encontraba bajo custodia policial y por tanto deben garantizar su seguridad».

Estos colectivos intentan obtener datos sobre el fallecido en entornos como la comunidad senegalesa en Iruñea, pero la falta de transparencia oficial dificulta cualquier avance.

EH Bildu anuncia que solicitará la comparecencia parlamentaria de la delegada española, Carmen Alba, aunque en otras ocasiones se ha negado a acudir. También pedirá explicaciones en el Congreso ya que «la escueta información que se ha dado por parte de la Policía es, cuanto menos, poco clarificadora».