2017 URT. 27 DIRÉ TU NOMBRE Mal cine por una buena causa humanitaria M.I. F ue calificada en Cannes por la crítica unánimemente como la peor película de la edición, lo que se tradujo en abucheos y risas impropias de un drama durante su pase oficial. En las puntuaciones de los medios batió todos los récords conocidos, al no llegar a una nota media de 0’5 sobre 10. Tanto ensañamiento tiene difícil explicación, por mucho que las trayectorias de Sean Penn y Javier Bardem sean descendentes y se caractericen por malas decisiones artísticas a la hora de elegir sus proyectos. Lo que les ha unido en esta ocasión es su común interés por las causas humanitarias, colaborando con distintas ONGs y pronunciándose en público en contra del sistema desde dentro del sistema. Tal vez sea este el punto de la discordia, debido a que en su quinto largometraje como director Penn hace ostentación de su talante progresista, olvidándose de realizar buen cine. Su historia de amor entre una pareja de cooperantes es demasiado cursi y superficial como para transcurrir en paralelo al relato social de las víctimas de los genocidios africanos, al quedar finalmente fuera de lugar y acabar convirtiéndose en un anténtico despropósito.