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AYUNTAMIENTO DE GASTEIZ

Urtaran desoye la oferta de EH Bildu y mantiene la cuestión de confianza

El alcalde de Gasteiz mantendrá la votación de la cuestión de confianza del próximo lunes pese a la oferta de acuerdo que le ha hecho EH Bildu de retrasar ese pleno para dar tiempo a negociar y poder recuperar el modelo del cambio. Gorka Urtaran se empeña en aprobar unos presupuestos que fueron rechazados la semana pasada por el pleno.


El lunes se someterá a votación una cuestión de confianza en el Ayuntamiento de Gasteiz. Así lo confirmó ayer el alcalde de la ciudad, Gorka Urtaran, que hizo caso omiso a la propuesta presentada por EH Bildu. La coalición trasladó al Gobierno local y a las fuerzas de izquierda una oferta abierta para garantizar la aprobación de los proyectos estratégicos y que se pospusiera el pleno día 6. Una idea descartada por el primer edil jeltzale, que, pese a todo, aplaudió el «cambio de actitud».

«Celebro que reconsideren su postura y muestren su disposición al diálogo, el consenso y el acuerdo, pero es el momento de mirar al futuro y para ello es importante que puedan salir adelante los presupuestos con un resultado positivo de la cuestión de confianza», manifestó el regidor, que no quiere posponer el pleno ni trabajar con una prórroga presupuestaria.

«Presentamos la cuestión de confianza para que Vitoria-Gasteiz no se pare, pare que no se detengan las principales inversiones y proyectos que la ciudadanía viene reclamando desde hace mucho tiempo al Ayuntamiento. Y con la prórroga entrábamos en una situación de parálisis muy preocupante que solo perjudicaba a la ciudadanía», destacó en una rueda de prensa ofrecida en la Casa Consistorial de la capital alavesa.

Asimismo, afirmó que, a su parecer, la cuestión de confianza «supone una nueva oportunidad para el consenso». «Existe una mayoría política que apuesta por una ciudad diversa, plural, igualitaria, tolerante, sostenible y sensible a los problemas de la gente, y la cuestión de confianza da una segunda oportunidad al diálogo y al acuerdo para impulsar este modelo de ciudad, reafirmando nuestra voluntad de mano tendida a todas las formaciones políticas para dar respuesta a las necesidades de los gasteiztarras», señaló.

«Cuestión de confianza»

Estas palabras chocan con el portazo dado a la propuesta de EH Bildu, que tiene por objeto «dejar a un lado posiciones maximalistas como la cuestión de confianza y volver a hablar de la ciudad». Según explicó la portavoz de la coalición soberanista, Miren Larrion, el documento responde a la decisión de la asamblea, que el jueves aprobó dar una «segunda oportunidad» al modelo del cambio, a un cambio que comenzó en junio de 2015, cuando las fuerzas de izquierda votaron a favor de Urtaran para desalojar a Maroto.

Ha pasado año y medio desde entonces y, en opinión de Larrion, «el barco del cambio aun no ha conseguido salir del puerto y, además, se le ha abierto una vía de agua. Y este documento aspira no solo a cerrar esa vía, sino a fijar una dirección. Por eso, planteamos la propuesta de los faros, que marquen la dirección a la ciudad, que le ayuden no solo a salir del puerto, sino a fijar un rumbo».

Este rumbo pasa por cerrar acuerdos en el área económica, en el área social y en el ámbito de sostenibilidad. El concejal Antxon Belakortu indicó que el documento de EH Bildu recoge la aprobación de un Plan de Comercio Local para impulsar la comercialización del primer sector, un Plan de Empleo Público que incluya la redacción de un mapa de subcontratas, un Plan de Industria que fomente el empleo verde, y la creación de un Parque Municipal de Viviendas de Alquiler.

En su propuesta, la coalición soberanista también propone un plan de lucha contra el cambio climático, un programa de acogida, un proyecto social de barrio, un centro de contra la violencia machista y un estudio sobre la viabilidad de Arabatran, así como el desarrollo de Emakumeen Etxea y el BRT.

Muchas de estas ideas estaban recogidas en el presupuesto de 2016, fruto de un acuerdo entre todas las fuerzas del cambio y el Gobierno local que, según denunció EH Bildu el mes pasado, incumplió buena parte de las partidas acordadas. Este incumplimiento provocó que la coalición votase en contra de las cuentas en el pleno del pasado viernes, cuando el proyecto de Urtaran solo obtuvo el apoyo de los cinco ediles del PNV y los cuatro del PSE. Podemos e Irabazi, que habían cerrado un acuerdo con el Gobierno un día antes, decidieron abstenerse. Y el PP, como era de esperar, voto no.

EH Bildu se abstendrá

En este sentido, Larrion anunció ayer que, pese a que el alcalde rechace su propuesta de dialogo, los seis ediles de la coalición soberanista se abstendrán en la votación de la cuestión de confianza. «Dimos nuestros votos al PNV para desalojar a Maroto y cumpliremos, pero no votaremos a favor», afirmó la portavoz, e indicó que, si el alcalde supera la cuestión de confianza con el único apoyo de los ediles que forman parte de su Ejecutivo, este «tendría unos presupuestos pero habiendo acabado con toda la confianza».

Cabe destacar que, en la rueda de prensa de ayer, Larrion reconoció que todos los partidos han contribuido a la situación actual, incluida EH Bildu por lo que «es necesario hacer autocrítica». «En lo que a nosotros nos toca, el lunes habrá presupuesto. Si eso se entiende como el PNV ha ganado en soledad, si eso es ganar, gana», respondió a un periodista que preguntó quién ha «ganado la partida».

Lo cierto es que el pleno del lunes cerrará la crisis abierta por la negociación presupuestaria, pero podría abrir otra de mayor calado. Una crisis entre el Gobierno local, formado por PNV y PSE, y el grupo municipal de EH Bildu, que ha participado en los grandes acuerdos de la presente legislatura. Entre los mismos figuran el acuerdo presupuestario del curso pasado y el pacto económico suscrito en octubre de 2015 para hacer frente al agujero económico que había dejado el Gobierno del PP.

Ahora el Ayuntamiento queda divido en tres partes iguales. El equipo de Urtaran cuenta con nueve ediles, los mismos que el PP y que las fuerzas de izquierda. Queda por ver cual es la situación del Gobierno local tras imponer un presupuesto rechazado por el pleno.

 

El Gobierno local no tiene el apoyo de ningún grupo

De momento, el Gobierno local no tiene ningún aliado de cara al pleno de lunes, cuando se votará la cuestión de confianza presentada por el alcalde, Gorka Urtaran. La portavoz del grupo municipal del PP, Leticia Comerón, insistió ayer en que el primer edil jeltzale «va a salir de la cuestión de confianza más débil que nunca, más cuestionado que nunca y generando más desconfianza que nunca entre los ciudadanos y entre los que se sentaron donde está».

Asimismo, cargó contra la portavoz de EH Bildu, Miren Larrion, «quien no quiso ni debatir el proyecto de presupuestos de Urtaran porque era muy malo y hoy le quiere dar el pase». «Tenemos a un alcalde en la UVI al que Bildu se empeña en mantener enchufado al sillón por cobardía», censuró la edil derechista, que aprovechó su comparecencia ante los medios para criticar también el «pacto de perdedores», en alusión a las fuerzas del cambio. «No hay ningún tipo de proyecto que les una y, por supuesto, tampoco un modelo de ciudad», añadió.

Por su parte, Irabazi anunció ayer por la tarde que se abstendrá en el pleno del lunes. En un comunicado, el único concejal de esta coalición, formada por Equo y Ezker Anitza, defendió el acuerdo alcanzado con el Gobierno local y rechazó la propuesta de EH Bildu. «La ciudadanía quiere que se hagan los proyectos, no más brindis al sol», destacó Óscar Fernández, que advirtió de que «si EH Bildu hubiera sido responsable y hubiese estado a la altura de las circunstancias hace una semana, ahora no estaríamos en esta situación de órdago».

La asamblea de Podemos, que cuenta con dos concejales en el Ayuntamiento de Gasteiz, decidirá mañana el sentido de su voto. Su portavoz, Jorge Hinojal, afirmó que la decisión final «no está tomada».