2017 MAR. 10 Reiteran que la incineradora sobra con una mejor recogida y una planta TMB El movimiento anti-incineración de Gipuzkoa reiteró ayer su alternativa, que pasa por actuar sobre la recogida selectiva reduciendo a una cuarta parte (50.000) el volumen actual de residuo final y resolviéndolo con una planta TMB de 70 millones. Se manifestarán el 25. Ramón SOLA DONOSTIA En un alarde de sinceridad, desde el movimiento anti-incineración de Gipuzkoa Joxe Mari Irazusta comenzó su intervención admitiendo que no tenían nada realmente nuevo que decir. Pero en un momento en que la amenaza del inicio de las obras de construcción de la incineradora de Zubieta está a la vuelta de la esquina, reiteran su alternativa, y no solo exponiéndola en rueda de prensa sino también en la manifestación que partirá el sábado 25 a las 17.00 desde el estadio de Anoeta, en Donostia. Tanto Irazusta como María Luisa Sánchez aludieron a las casi 200.000 toneladas de basura actuales que se pretenden quemar en Zubieta para asegurar que es factible «reducirlas a 50.000 en un breve espacio de tiempo y de modo muy fácil», con mejoras en la recogida selectiva que detallaron tipo a tipo. En una lectura general, subrayaron que «es inaceptable que mientras algunas personas y municipios generan 50 kilos por habitante/año, otros continúen generando 250 e incluso 300. No es lógico. Y no es justo». Una vez llegado a ese volumen de fracción rechazo, muy alejado de las 160.000 toneladas que según el diputado José Ignacio Asensio se mantendrán estables en los próximos años, desde el movimiento apuestan por un Tratamiento Mecánico y Biológico (TMB) en una planta especializada. Y recuerdan que «no costaría más de 70 millones de euros, muchos menos que los 212 que costará simplemente la construcción de la incineradora de Zubieta» (y que se elevarán a cerca de 1.000 con el sistema de concesión hasta 2050 que ha aprobado la Diputación). 50.000 de escoria o de rechazo Sánchez e Irazusta añadieron el dato de que la incineradora de Zubieta no haría desaparecer completamente las 150.000-200.000 toneladas que prevé tratar, sino que se generarían 50.000 toneladas de cenizas y escorias tóxicas que acabarían en vertederos, «una triste lección que están aprendiendo actualmente en Bizkaia». Es decir, tanto como el volumen de fracción rechazo al que estiman posible llegar y que luego sería convertido en menos de 25.000 toneladas «inertizadas» en la planta TMB. «Recapitulemos: la alternativa consiste en extender a la totalidad de Gipuzkoa los sistemas de recogida selectiva eficaces, completar las infraestructuras necesarias para tratar los residuos bien seleccionados y tratar el residuo final restante», aseguraron Joxe Mari Irazusta y María Luisa Sánchez. «¿Y a partir de ahí? Avanzar en el aprovechamiento, reutilización, reciclaje y reducción de los residuos», recalcaron. DE 300 A 10El movimiento ve «inaceptable» que en puntos de Gipuzkoa se sigan generando 300 kilos de residuo por persona mientras en zonas similares (como Treviso, en Italia) ha mermado ya a 50 por persona «y hay planes para bajar a 10 en los próximos ocho años».