2017 API. 06 Zoido niega que existan presos enfermos que deban ser liberados A.P. MADRID «En ningún caso los presos enfermos revisten gravedad para ser excarcelados». Así zanjó ayer el ministro español del Interior, Juan Ignacio Zoido, la interpelación presentada por la diputada de EH Bildu Marian Beitialarrangoitia. La independentista se había interesado por el estado de 12 presos gravemente enfermos e instó al Ejecutivo español a ponerlos en libertad o facilitar una prisión atenuada. La respuesta del ministro se limitó a negar la mayor, descartar que ninguno de los presos vascos padezcan enfermedades por las que deban ser excarcelados y se atrincheró en su discurso sobre «víctimas y verdugos». En el inicio de su intervención, la diputada abertzale recordó los casos de Jagoba Codo, Manu Azkarate, Josetxo Arizkuren, Garikoitz Arruarte, Iñaki Etxeberria, Gorka Fraile, Joseba Borde, Txus Martin, Aitzol Gogorza e Ibon Iparragirre. Denunció el incumplimiento de la ley penitenciaria y advirtió de la gravedad de la situación, deseando que «no ocurra un desenlace fatal». El ministro hizo mención a la circular filtrada por “El País” en el que se vetaba las excarcelaciones a no ser que los presos enfermos fuesen a fallecer «con razonable certeza» y «a muy corto plazo». No solo reconoció su validez, sino que defendió que «es respetuosa con el principio de jerarquía normativa». «La circular no vincula ni a jueces ni a tribunales», afirmó, obviando que Instituciones Penitenciarias, que depende de Interior, también tiene capacidad para excarcelar.