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Desarmes en el mundo


El trabajo que presentamos a continuación es un compendio, como siempre discriminatorio, de algunos de los procesos de paz y de desarme, con la excepción del conflicto de Sri Lanka con el pueblo tamil.

Excepción que cobra sentido porque el poder central de Colombo despreció la oferta de mediación noruega y optó por la «solución final», lo que seguramente supondrá que el problema resurja más temprano que tarde. Compendio discriminatorio, cuando teníamos para elegir un largo centenar de conflictos. De ellos, y en una progresión creciente en los últimos años, un 40% fueron resueltos con un proceso. Menos de un 10% por la victoria militar de una de las partes y el resto (50%) siguen como conflictos armados. ¿Alguien duda de cuál es la mejor manera de resolver los conflictos?

 

El decomiso del IRA fue uno de los puntos más espinosos, y tardíos, del proceso irlandés

El decomiso de armas fue uno de más de los engranajes del proceso de paz irlandés y uno de sus principales escollos, toda vez que el unionismo insistió durante años en chantajear con su exigencia unilateral de desarme del IRA. En setiembne de 2005, siete años después de los Acuerdos de Viernes Santo, y once después del alto el fuego inicial del IRA en 1994, la organización armada republicana anunciaba haber completado el decomiso, que verificado por la Comisión Internacional presidida por el general canadiense John de Chastelain y en el que participaron como testigos el religioso católico Alec Reid y el protestante Harold Good. Dos meses antes, y tras la petición en ese sentido el líder de Sinn Feín, Gerry Adams, el IRA anunciaba el abandono de la campaña militar. Nunca anunció su disolución ni se vieron imágenes del inventariado de sus armas. El Ejército británico redujo su presencia en el norte de Irlanda en el marco del proceso de desmilitarización del conflicto.

 

Un desarme o, en realidad, un rearme a la balcánica

Los Acuerdos de Dayton de 1995 patrocinados por EEUU para poner fin a la guerra de Bosnia (200.000 muertos) aludían genéricamente a un desarme de las milicias que en realidad fue sustituido por una consolidación de las conquistas militares. Sus firmantes, el serbio Milosevic y el croata Tudjman, lograron un rearme político en detrimento de la población bosnia. En Kosovo, la ONU pilotó la conversión de la guerrilla albanesa de UÇK en el Cuerpo de Policía de Kosovo. Pristina amenaza a Belgrado con crear un Ejército propio.

Himalaiaren magalean ere posible dira bake prozesua eta desarmea

2006an hitzartu zuten Nepalgo erregimenak eta Alderdi komunistak (CPN, maoistak), bakea, 10.000 hildako eragin zituen gatazkari amaiera emanez. Gerrillariak Nazio Batuek antolatutako zazpi kanpamentuetara joan eta bertan utzi zituzten armak. Nepalgo Armadak gauza bera egin zuen soldaduak kuarteletan utziaz eta beste hainbeste arma biltegiratuz. 2008an, tinko irauten zuen sistema feudalaren eta 240 urte iraun zuen monarkiaren amaiera iragarri eta Nepalgo Errepublika jaio zen. Ordutik maoistak izan dira boterean, bakarrik edo koalizioan.

 

El desarme debe incluir las causas que están en el origen de los conflictos

Los procesos de paz en El Salvador y Guatemala, incluido el desarme de las guerrillas respectivas (FMLN y UARG) pueden considerarse un éxito en cuanto al impulso y la implicación de agentes externos (Grupo de Contadora...). En el caso salvadoreño destacó la clave política con la conversión del FMLN en una fuerza política, y de poder. En Guatemala destacó el aporte de la sociedad civil. No obstante, y a la luz de la violencia que asola a ambos países y al conjunto de la región, todo apunta a que los procesos se olvidaron de atajar el origen socioeconómico de los conflictos.

 

Un proceso verificado por la ONU con participación de las FARC y el Gobierno

El 1 de marzo comenzó el desarme de las FARC-EP, cuyos guerrilleros están agrupados en 26 Zonas y Puntos Veredales Transitorios de Normalización. La labor del Mecanismo de Monitoreo y Verificación (MM&V) tendrá tres fases: registro e identificación de todas las armas en las Zonas y Puntos; almacenamiento de las armas de los guerrilleros que integran el MM&V junto al Gobierno y la ONU; y, por último, planificación y verificación de la destrucción del armamento inestable ubicado en las caletas. A fecha de hoy, la misión de la ONU ha registrado 7.000 armas. Su jefe en Colombia, Jean Arnault, explicó que «muchas son nuevas, cortas y largas, de alto calibre. Es un registro que cubre la gama de armas de las FARC». Ambas partes se han comprometido a finalizar el proceso el «día D+180», o sea, el 31 de mayo. Con todo el armamento se construirán tres monumentos que se instalarán en La Habana, Bogotá y en la sede la ONU.

 

Un modelo de resolución de conflictos

Sudáfrica es un modelo de resolución de conflictos que ha influido en procesos de paz en todo el mundo, comenzando por el conflicto irlandés. Su origen se remonta a la convicción por parte de los impulsores del apartheid de la imposibilidad de mantener ese sistema por la oposición interna, política y armada, del Congreso Nacional Africano (ANC) y por el aislamiento internacional. El líder de la ANC, Nelson Mandela, les convence de que nunca podrán con la inmensa mayoría de la población y las negociaciones concluyen con una reforma constitucional que devuelve el poder político a los negros, pero con una política de reconciliación que fue precedida y continuada con una Comisión de la Verdad y Reconciliación que incliuyó un Comité de Amnistía, un Comité de Derechos Humanos y un Comité de Rehabilitación y Reparación que se estudia como ejemplo de Justicia Transicional.

 

El mejor acuerdo no es siempre garantía del triunfo de la paz

La década de 2000 supuso el comienzo del fin de una guerra entre Jartum y los independentistas del sur de Sudán (SPLA) que provocó un millón largo de muertos. El acuerdo fue impecable y desembocó en un referéndum de autodeterminación en 2011 que acabó en la independencia de Sudán del Sur. El proceso no incluyó un desarme, sino un plan bilateral de retirada. El Gobierno de Sudán se comprometió a retirar a 91.000 soldados del sur, mientras el SPLA haría lo propio del norte. Todo ello con la supervisión y el decisivo papel de la Unión Africana. Años después, el conflicto interno por el poder entre facciones en Sudán del Sur ha convertido en un drama la vida en ese joven país. La paz precisa un buen acuerdo. Pero a veces no basta.

 

Bake prozesurik ezean, tamilen genozidioa Sri Lankan

2009ko maiatzean garaipena iragarri zuen Sri Lankak 25 urte iraun eta 70.000 hildako eragin zituen tamilen aurkako gerran. 2008ko abenduan hasi zen 15.000 gerrillari izan zituzten eta irlaren laurdena (Eelam lurralde tamila) kontrolpean izan zuten Tigreen aurkako operazio militarra, eta 6.500 zibiletik gora hil eta 300.000 pertsona kontzentrazio eremuetan atxilotu zituzten soldaduek, genozidio itxura osoko erasoaldi bortitzean. Hori bai, bere garaian aire indarra izan zuen eta Sri Lankako presidente bat eta Rajiv Ghandi Indiako lehen ministro ohia hil zituen gerrilla guztiz suntsitzea lortu zuten, Errusiaren eta Txinaren betoari esker eta Norvegiako bitartekarien ezintasuna tartean.

 

Un tsunami que impulsó la paz

Paradójicamente, fue una catástofe natural, el tsunami que en diciembre de 2004, que devastó toda la región, lo que desatascó cuatro años de conversaciones para acabar con un conflicto independentista que desde 1976 provocó 15.000 muertos. En virtud del acuerdo firmado medio año después, el Movimiento Aceh Libre (Gerakan Aceh Merdeka, GAM) renunció a la independencia por una autonomía especial, desmovilizó a sus 3.000 gerrilleros y entregó las 850 armas declaradas. A cambio, fueron amnistiados, recibieron tierras y garantías para integrar la Policía y las fuerzas militares de Aceh. El Ejército indonesio se retiró del enclave, gobernado desde 2006 por el GAM, otrora movimiento «terrorista».

 

Una sociedad bien armada

Basta asomarse fuera del terruño y ver lo que pasa ahí fuera con los conflictos en todo el mundo para percibir la complejidad y variedad de los escenarios de resolución registrados en los últimos años. Una complejidad que convierte en vanos, además de contraproducentes, los intentos de identificarlos en clave de relato vencedores versus vencidos, y que revela incluso que la cuestión del desarme admite todo tipo de interpretaciones y fórmulas.

Ocurre como en las guerras, cuando a veces una victoria militar se convierte en derrota estratégica y viceversa. Y no es un recurso al cinismo. Procesos de paz ha habido –y habrá– que han deparado sorpresas –gratas o ingratas– a los que se apresuraron a defenestrarlos o a los que los impulsaron con ahinco.

No hay duda de que el proceso de desarme que copa los informativos en Euskal Herria estos días, como el proceso unilateral de los últimos años, presenta unas características que lo convierten en inédito, y seguro que objeto de estudios en el futuro.

Porque así como cantar victoria puede ocultar la sensación de derrota, el desarme supone un rearme político, social y –por qué no– ético. Más aún cuando, como en este caso, el desarme –realmente el rearme– es pilotado por la sociedad. De eso se trata. De tener una sociedad bien armada (estructurada). En paz, pero bien armada.