2017 API. 10 Futuro armado Iñaki LEKUONA Periodista Pocos días antes de que todas las miradas se posaran en la ciudad donde hace más de tres siglos unos artesanos inventaran la bayoneta, el candidato trotskista Philippe Poutou hacía estallar el debate televisado que congregaba en esos momentos a más de seis millones de espectadores. Y no porque propusiera desarmar a la Policía –ante el escándalo del personal que olvida que en Gran Bretaña la mayoría de los agentes no solo van sin arma alguna, sino que según un sondeo de la BBC, en su gran mayoría prefieren no llevar ninguna–. Si Poutou reventó el debate fue simplemente por denunciar un sistema corrupto. La onda expansiva de su acusación alcanzó principalmente a Fillon y Le Pen, a quienes Poutou recordó que no sólo sisan público, sino que además se valen del sistema para no pagar por ello y de la demagogia para no desangrarse en votos. El problema es que mediante esa demagogia han metido tanto miedo a la sociedad francesa que esta acepta de buen grado el retorno del servicio militar que propone Macron, la militarización de las calles que ya se pone en marcha en algunas grandes ciudades, el cierre de las fronteras o la restricción de libertades fundamentales. Mientras tanto, en Baiona –y a falta de que se desmantele el armamento jurídico-político–, la batalla la ganó la propuesta artesana de armar de esperanza el futuro.