2017 IRA. 28 «Happy End» Una familia burguesa y los que llegan del mar Koldo LANDALUZE Al contrario del carrusel de emociones encontradas que puede provocar el visionado de “Mother!”, lo que plantea Michael Haneke en su última propuesta se encuentra a años luz de lo que un día fue su estilo directo y agresivo. En esta doble cita en la sección “Perlas”, han coincidido dos autores –Haneke y Aronofsky– que hace años, y en el caso del autor austríiaco que firmó “Funny Games”, nos hubiera llevado a una catarsis colectiva. Mucho más domesticada, lo que se revela en “Happy End” no es más que un remanso de tópicos ya vistos con anteriorioridad a lo largo de su filmografía y en la que la familia burguesa se vuelve a encontrar en el epicentro. Observados a través de una cámara que nunca se descubre afilada, poco o nada novedoso asoma alrededor ciertos temas –como el de los refugiados– que hubieran requerido de mayor énfasis crítico o esa ironía que se intuye en el título pero que jamás se concreta en la pantalla.