2018 URT. 29 ALAVÉS Fue bonito mientras duró El Glorioso estuvo a punto de volver a sorprender en el Camp Nou porque el Barcelona fue incapaz de marcar hasta el minuto 72. Los culés remontaron el gol inicial de Guidetti con los tantos de Suárez y Messi. Ane URKIRI ANSOLA BARCELONA 2 ALAVÉS 1 Lo bonito que puede llegar a ser el fútbol en sí mismo, como deporte, cuando le da por esquivar el guión esperado. Y fue bonito mientras duró. Ayer le tocó al Alavés ser el protagonista de la sorpresa momentánea –o del sorpresón, mejor dicho–. Ni el propio Abelardo pareció creerse lo que estaba viendo cuando Guidetti culminó un contragolpe, galopando con el balón desde el centro del campo, para luego batir a Ter Stegen con un extraño disparo, que por poco no se convirtió en resbalón inoportuno. Era el minuto 23 y lo más extraño fue que el Glorioso gozó ya de otra contra fabricado entre Hernán Pérez e Ibai. Al de Santutxu le faltó una pizca de velocidad para llegar al pase del paraguayo, y para entonces Ter Stegen ya le había taponado. Ayer quedó demostrado que los albiazules han calado la esencia de Abelardo y que se ha construido un equipo con identidad, y poco le faltó para llegar a sumar en el Camp Nou. No hay dudas de cómo jugar, ni qué decir de defender. Maripán y Laguardia formaron una dupla infranqueable para las peripecias de Messi, que en el día de ayer encontró a su fiel compañero de batallas como Andrés Iniesta. Sin embargo, la mejor ocasión hasta el 0-1 llegó desde los pies de Digne en el minuto siete, con un disparo cruzado aprovechando la mala salida de balón de los babazorros. El lateral francés estuvo muy lejos de parecerse a Alba en ataque y la sustitución de la segunda mitad fue significativa, al igual que el lateral diestro Semedo que dejó su lugar a Sergi Roberto. Y en un sistema como el del Barça los laterales son muy trascendentes. Pero vayamos en orden, porque la primera mitad del Alavés fue mejorable y porque el Barcelona trató de filtrar enésimos balones. Sin embargo, hasta el minuto 72 a los de Valverde todo lo que podría salir mal, les salía mal. Controles, pases demasiados cortos o largos, remates infructuosos. Detalles errantes, extraños de ver en los jugadores culé, y más aún en Messi. Y el Alavés tiró de paciencia para aguantar las ofensivas, algunas de ellas interminables como la del minuto 33, ya con el 0-1 en la que conectaron Messi e Iniesta, los defensores despejaron como bienamente pudieron pero el peligro siguió hasta que Coutinho decidió disparar desde el borde del área, topándose con la rodilla de Duarte. Luis Suárez y Messi Cierto es que el Glorioso se agazapó atrás en buena parte del partido, algo lógico siendo conscientes de las carencias de su equipo pero no por ello se puede achacar a Abelardo de ser conservador, porque en cuanto robaban el balón tenían el guión plasmado en la frente, con Guidetti como el hombre más adelantado. En esas, Maripán cortó un pase en profundidad, sirvió enseguida a Ibai y éste, de memoria, envió un balonazo al otro costado, buscando el desmarque de Guidetti, que fue más listo que Umtiti, que pareció haber olvidado que la raya del centro del tapete es el juez del fuera de juego en el caso de encontrarse el jugador en su propio campo. Y así fue. Balón largo a Guidetti, galopada del sueco y 0-1. Y el Alavés logró contener la euforia con una defensa férrea, siguiendo con lo suyo. Corriendo y trabajando todos juntos, juntando líneas. Y es que Messi, aunque dejó destellos, durante la primera mitad, de cara a puerta solo inquietó en un lanzamiento de falta –y precisamente así fue su gol en el tramo final del partido– al que le respondió con una manopla un Pacheco que en la segunda mitad tuvo que vestir el mono de trabajo. Los cambios de Valverde fueron efectivos desde el primer minuto, y sobre todo lo agradecieron Messi e Iniesta. Pacheco estuvo atento para atajar cualquier centro, y rápido para adelantarse a los pases profundos. Pero las fuerzas iban flaqueando, y más viendo que el Barcelona no se desesperaba tanto por las ocasiones falladas. La impotencia no estaba haciendo mella en la personalidad blaugrana, y eso fue lo que les llevó a derrotar al Alavés. El Glorioso falló el 2-0 en otro contragolpe de pizarra. Guidetti, con los ojos en la nuca, vio el desmarque de Ibai y aunque el de Santutxu frenó demasiado, tuvo la brillante idea de esperar la llegada de Duarte que se topó con la pierna de Piqué. Hubiera sido el colofón. Pero faltaba mucho y esa ocasión desperdiciada iba a costarle caro a la escuadra albiazul. Pasado el minuto 70 y después de un barullo del que salió vivito y coleando el Alavés, con dos paradas de Pacheco a Paulinho y con un despeje en forma de chilena de Duarte, Luis Suárez encontró puerta rematando a la red un centro de Iniesta. Se veía venir y al final llegó. Cómo también se veía venir que Messi no iba a fallar su tercer lanzamiento de falta. Lo clavó. Y Luis Suárez y Messi ya pueden decir que han marcado en cinco partidos consecutivos. El Alavés tiró de orgullo, buscando casi lo imposible. Y pudo haber rascado algún punto si Iglesias Villanueva viese la mano de Umtiti en un disparo de Munir. Así pues, los de ‘Pitu’ Abelardo quedan con la miel en los labios un fin de semana más. Le han remontado en las dos últimas jornadas y aunque perder contra el Barça entra en el guión, perder de estar forma duele más. Fortalecido saldrá si sigue jugando así contra los rivales más parejos. Abelardo, apenado por no poder amarrar ningún punto «Un partido sobresaliente», así es como resumió Abelardo Fernández el encuentro que sus pupilos disputaron en el Camp Nou. Estuvo cerca, muy cerca de puntuar en un campo en el que el Barcelona solo ha dejado escapar dos puntos en lo que va de liga (empatando contra el Celta) y el técnico asturiano salió orgulloso por esa parte, «porque hicimos lo que teníamos que hacer». «Ellos tienen calidad», expresó y admitió que estaba apenado porque merecían algo más. «Hemos tenido el 2-0 en otro contragolpe y es una pena. Hoy merecíamos algo más», explicó. En lo que respecta a la polémica, el asturiano no sorprendió y declaró que no había visto la acción de la mano de Umtiti: «No estamos teniendo suerte con las decisiones arbitrales, pero son humanos». Ibai Gómez, por su parte, defendió la labor de los árbitros pero a la vez indicó que era una jugada que podría haber cambiado el marcador. Por ello, defendió la instalación del videoarbitraje –«ahora parece que hablamos cuando nos perjudican»– porque el objetivo es siempre ayudar a los colegiados. El de Santutxu, uno de los más destacados del partido y que tuvo además una gran ocasión antes del 0-1, valoró el esfuerzo que realizaron y lamentó que no fuera suficiente para puntuar. A.U.A. COUTINHO Phillipe Coutinho debutó ayer en competición liguera, siendo titular y jugando 66 minutos. El brasileño había tenido sus primeros minutos con el Barcelona en la Copa. MEDRÁN Álvaro Medrán fue titular en Liga después de cinco jornadas. Además, el centrocampista no participó en las dos últimas jornadas y no jugaba desde el 10 de enero.