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OSASUNA

Quique no quiere hablar de pequeñas dudas


Además de dejar escapar los tres puntos de El Alcoraz, Oier regresó a Iruñea con un traumatismo en el tobillo izquierdo, lo que le obligó ayer a trabajar de manera individual en la vuelta a los entrenamientos de cara a preparar el próximo envite liguero ante un Rayo Vallecano que se ha reforzado con el exrojillo Emiliano Armenteros.

El técnico rojillo, Diego Martínez, ha planeado sesiones todos los días de cara a la visita de los vallecanos este viernes a las 21.00, momento en el que Osasuna saldrá con la intención de volver a la senda del triunfo. Así lo afirmó, al menos, Quique tras el entrenamiento en Tajonar.

«Cuando vienes de perder, ganar es más difícil, pero la derrota de ayer (por el domingo) no tiene que generar ninguna pequeña duda porque el trabajo se está haciendo bien y contra el Rayo Vallecano hay que hacer las cosas muy bien para conseguir la victoria», explicó.

Un triunfo que se lo quieren dedicar a la afición. «Nos da muchísima rabia por toda la gente que se desplazó ayer a Huesca, al hotel, luego al partido… fue una pena muy grande porque estuvieron animando todo el partido, ver la zona visitante llena y se van a casa igual que nosotros, con cero puntos, es jodido», subrayó Quique.

Cree que se podía haber conseguido «al menos un empate» en Huesca porque osasuna estuvo en el partido «en todo momento». «Sí que es verdad que, a raíz de la expulsión, esos últimos diez minutos fue diferente, pero el equipo estuvo en momentos muy buenos, luego otros no tan buenos, pero no perdió la cara al partido. Fue muy competido. Creo que nosotros dimos la cara», dijo.