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Las negociaciones por la Gran Coalición entran en la recta final

Una vez más los la canciller en funciones Angela Merkel (CDU) y el jefe socialdemócrata Martin Schulz (SPD) han prolongado las negociaciones sobre la Gran Coalición. Hoy quieren presentar su acuerdo cuya puesta en vigor dependerá del visto bueno de las bases del SPD.


Ya han pasado 134 días desde que el electorado alemán votó su nuevo parlamento en setiembre. En teoría la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Angela Merkel, su socia regional Unión Social Cristiana (CSU) del ministropresidente bávaro Horst Seehofer, y el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) de Martin Schulz querían haber terminado la ronda de negociaciones el domingo. Sin embargo, la recta final suele ser la parte más complicada. Por eso prolongaron el plazo hasta ayer sin hora límite. Eso significa que los tres partidos podrían estar reunidos hasta esta mañana.

Los retrasos no significan que haya mayores problemas. Más bien sirven para dar la impresión de que los tres socios de gobierno en potencia se esfuerzan para llegar a un acuerdo que satisfaga a todos. «Mejor que lleguemos a un buen acuerdo que traiga realmente una mejora para el ciudadano que llegar a una solución falsa» explicó el diputado del SPD, Karl Lauterbach, a la TV pública alemana el retraso en las negociaciones.

Escollos

Ayer seguía habiendo dos grandes problemas sin solucionar: Primero, que desaparezca el trato de favor que reciben los enfermos con seguro privado ante los pacientes que tienen un seguro público. El segundo problema es la eliminación de los contratos laborales de duración determinada sin razón objetiva. Ambos puntos son claves para el SPD que en materia social ha querido marcar un nuevo perfil.

En un principio incluso exigía que se eliminara el seguro privado en favor de un «seguro ciudadano» para todos. Esa idea la rechaza por completo la CDU/CSU, tradicionalmente inclinada hacia la patronal.

A pesar de todo ello, no parece probable por el momento que las tres partes dejen fracasar el acuerdo por estos detalles. Además, la CDU/CSU se hallan en una situación más favorable en esta fase final de las negociaciones porque es el SPD el que ha prometido a consultar a sus bases para que den su visto bueno a lo que sería la tercera Gran Coalición con la canciller Merkel.

Si las bases rechazaran el bipartito, entonces podría haber elecciones anticipadas, en caso de que el presidente de la República, Frank-Walter Steinmeier, no logre convencer a la canciller para gobernar en minoría.

No obstante, en unos hipotéticos comicios, el SPD solo obtendría unos 18 puntos, 2 menos que en otoño. Además correría el riesgo de tener que disputar el segundo puesto a los Verdes o con la xenófoba Alternativa para Alemania (AfD). Para más inri, el panorama general no cambiaría esencialmente.

Suponiendo que los tres partidos lleven su pacto de la Gran Coalición a buen puerto y que también reciba el visto bueno de las bases socialdemócratas sobre el 4 de marzo, para antes de Semana Santa podría reunirse Parlamento para votar a Merkel como canciller propuesta por el presidente Steinmeier.