2018 ABU. 11 El alejamiento impide a un preso despedir a su padre El padre del preso Aitor Cotano falleció ayer sin que su hijo pudiera llegar a tiempo de despedirle debido a la política de alejamiento. Aunque esta vez sí se autorizó su traslado, no tuvo tiempo de llegar desde Puerto III a Algorta, separadas por 1.050 kilómetros de distancia. El lehendakari Urkullu remarcó ayer, antes de esta noticia, la ilegalidad e inhumanidad de esta política. En Madrid, Covite vuelve a hacer ver a PP y C’s que acercar presos es algo legal. GARA BILBO Etxerat dio a conocer ayer tarde el fallecimiento de José Cotano, padre del preso de Algorta Aitor Cotano, encerrado en Puerto de Santa María, una de las cárceles de la Península más alejadas de Euskal Herria y que más presos vascos tiene. La ubicación ha tenido influencia especialmente dolorosa en este caso, ya que ha impedido al prisionero despedir a su padre. Aitor Cotano había solicitado hace días el traslado «para poder estar unos minutos con él» debido a la grave enfermedad que padecía. Esta vez le fue concedido, pero cuando llegó a las 10.00 a la cárcel de Zaballa y pudo telefonear a casa, supo que su padre había fallecido. «Desgraciadamente, Aitor no ha podido despedirse», lamenta Etxerat, que añade que «habían transcurrido largos meses sin que padre e hijo pudieran verse, debido a la dificultad insalvable de los más de 2.000 kilómetros» a recorrer para acudir de Bizkaia a Cádiz y retornar a casa. «Hablamos de derechos humanos», remarca la asociación de familiares, añadiendo que «nunca debían haber sido alejados de su entorno familiar». Urkullu: «Humanidad» Precisamente la inhumanidad de la política carcelaria fue destacada ayer por el lehendakari de la CAV, Iñigo Urkullu, mediante un mensaje en las redes sociales dado que se encuentra de vacaciones. En pleno debate sobre eventuales acercamientos de presos vascos, recalcó que «ninguna sentencia establece, como parte del castigo, que el preso deba cumplir su condena lejos», sino «exactamente lo contrario»; la ley aboga por «evitar el desarraigo social». «La defensa del alejamiento, además de ser ajena a la legalidad, es contraria al más básico sentido de humanidad», al castigar a allegados «que no han cometido ningún delito y tienen derecho a visitar a su familiar preso en unas condiciones razonables desde un punto de vista humanitario». Por su parte, desde Sare Joseba Azkarraga compareció en Gasteiz para animar al Gobierno del PSOE a no dejarse dictar la política carcelaria por el PP y a «comenzar a aplicar el fin de la política de alejamiento a la que el presidente se comprometió». A Sare le preocupan las declaraciones del delegado en la CAV, Jesús Loza, en las que «vino a decir que el que quiera ser trasladado a prisiones cercanas a su domicilio se tendrá que arrepentir, pedir perdón y colaborar con la Justicia». Azkarraga puso en valor además la posición que están tomando asociaciones de víctimas de ETA como AVT y Covite. Desde esta última asociación, Consuelo Ordóñez reiteró ayer su aval a los dos traslados realizados a Basauri y consideró que la oposición mostrada por el PP se debe a que «quizás no conocen la ley». Saludó además que están siendo informados por el Ministerio y los juzgados, contrariamente a lo que ocurría con anterioridad. Movilizaciones Por los derechos de los presos ayer se reprodujeron las movilizaciones en localidades como Lekeitio, donde se concentraron 95 personas; Getaria (29), Zarautz (131), Deba (60), Mutriku (55), Agurain (30), Ondarroa (157), Durango (42), Orereta (105), Bera (10), Etxarri Aranatz (65), Arbizu (52), Hernani (100), Galdakao (53) y Oiartzun (43). El jueves fueron 40 las personas concentradas en la Txantrea, 32 en Donibane y 57 en Burlata. El lunes, 20 en Iurreta, 30 en Iruñea, 51 en Ondarroa, 17 en Zaldibia y 25 en Astigarraga. Y el domingo, otras 37 se movilizaron en Altsasu. Alfredo Remírez, en Zaballa tras seis meses en Daroca El tuitero preso de Amurrio Alfredo Remírez ha sido traído a la cárcel alavesa de Zaballa después de casi seis meses alejado en Daroca (Zaragoza). Remírez fue encarcelado en noviembre del pasado año al sumársele dos sentencias por «enaltecimiento», una en redes sociales y otra en un acto festivo en Amurrio. Solicitó entrar en EPPK y acto seguido fue llevado a esa cárcel a 360 kilómetros de distancia. Ahora ha sido devuelto a la prisión más cercana, ya con el cumplimiento de condena muy avanzado puesto que su excarcelación está prevista para inicios de noviembre. GARA