2018 AZA. 24 «Las mujeres pagan un precio muy alto por trabajar fuera de casa» G.A. OÑATI El apartado económico también fue ayer objeto de atención de Tomás Arrieta (Consejo de Relaciones Laborales), que preconizó un cambio del modelo de crecimiento, que hasta ahora se ha creído lineal e ilimitado pero que la realidad marca que ha de ser circular. Arrieta hizo hincapié en la necesidad de eliminar la desigualdad entre hombres y mujeres a la hora de acceder al mercado laboral. «Las mujeres están pagando un precio muy alto por trabajar fuera de casa; es prioritario repartir la carga de trabajo en el hogar» señaló. Por su parte, en el apartado “Gobernanza democrática”, Amalur Alvarez (UPV-EHU) listó como objetivos prioritarios que Euskal Herria gane visibilidad internacional, que se establezcan nuevos marcos de relación con España y Francia, y que se fortalezca la cohesión entre los territorios vascos. Desde Ipar Euskal Herria, otro joven, Antton Maya, aportó a los presentes las claves para que este grupo de edad supere la apatía política y la desconfianza para con las instituciones: «Que la política no sea cosa de profesionales, que se acerquen los centros de decisión, y que aumente el protagonismo de los propios jóvenes». Y para clausurar este histórico XVIII. Congreso, Xabier Alkorta e Iñaki Dorronsoro proclamaron que «Eusko Ikaskuntza supo responder a los retos de hace un siglo y lo sabrá hacer ahora. Muchos de aquellos problemas se han resuelto, pero en el camino surgen nuevos. No faltan desafíos, pero disponemos de mucha materia gris y Euskal Herria saldrá adelante». Hoy será día de celebración en Oñati, donde el centenario de Eusko Ikaskuntza y el XVIII. Congreso se clausurarán con una soka-dantza, tal y como sucedió hace justo un siglo en la misma Plaza de los Fueros, con presencia –¿y participación?…– de autoridades de las tres administraciones del territorio vasco.