2018 ABEN. 20 MUNDIAL CLUBES Tres picotazos de Bale le bastaron al Real Madrid El galés se aprovechó de la ingenua y frágil defensa del Kashima Antlers para apuntarse un «hat-trick». GARA Tres picotazos de Gareth Bale, futbolista que gusta de aparecer en partidos importantes, le bastaron al Real Madrid para superar a un Kashima Antlers (1-3) y plantarse en la final, donde se medirá a Al Ain de los Emiratos Árabes Unidos, quien dio la sorpresa en la otra semifinal tras eliminar a los penaltis al River Plate argentino. El cuadro nipón saltó al terreno de juego dispuesto a poner en problemas a los tricampeones europeos pero, a medida que fueron pasando los minutos, su presión adelantada se fue haciendo cada vez menos efectiva. Lo aprovecharon los pupilos de Solari para llevar a cabo sus primeros acercamientos con peligro, si bien no fue hasta casi el final de la primera parte cuando los blancos se pusieron por delante en el electrónico. Fue en un minuto de los denominados psicológicos cuando la estrella galesa, que ayer dio todo un recital de efectividad, empleó su velocidad para, apoyándose en una pared con Marcelo, superar la espalda de la defensa rival y cruzar a las redes ante la salida a la desesperada del cancerbero de la escuadra japonesa. Todo un mazazo para los asiáticos, que habían jugado de tú a tú al todopoderoso conjunto merengue durante la mayor parte de la primera mitad. Dos goles casi seguidos Su castigo no había hecho sino empezar. Sin desesperarse por el resultado adverso, el Kashima trató de imponer su lento ritmo en el inicio del segundo periodo, pero se encontró con otros dos zarpazos de Bale sin apenas enterarse. Claro que la zaga nipona también puso de su parte para facilitarle las cosas. Un error muy grave en forma de falta de entendimiento entre el central Yamamoto y el portero Kwon propició que el galés no desperdiciara el regalo en el minuto 53 y ampliase la ventaja para el cuadro madrileño. Sin tiempo para recuperarse del sopapo, el Kashima volvió a dar muestras de su endeblez defensiva, al permitir al ayer héroe blanco controlar y chutar dentro del área con su habitual potencia sin que el cancerbero lograse bloquear la pelota. Pudo ampliar todavía la ventaja más el Real Madrid con sendas contras estériles de Carvajal y Lucas Vázquez, pero fue el Kashima quien, al menos, encontró el premio a su esfuerzo con un tanto logrado por Shoma Doi y con intervención incluida del VAR.