2019 OTS. 05 INTENTO DE GOLPE DE ESTADO EN VENEZUELA Diecinueve estados de la Unión Europea dan alas a Guaidó Diecinueve estados de la UE han reconocido oficialmente al autoproclamado Juan Guaidó como «presidente encargado» de Venezuela, lo que puede agravar la crisis. Nicolás Maduro ha anunciado que revisará las relaciones con los países que se han sumado a esa iniciativa. Rusia denuncia la injerencia en los asuntos internos de Venezuela. GARA bruselas/CARACAS La Unión Europea (UE) fracasó ayer en su intento de sacar adelante una declaración común de apoyo, pero sin reconocimiento, al jefe de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela, algo que diecinueve países miembro sí hicieron a título individual, entre ellos los estados español y francés, al expirar el ultimátum dado a Nicolás Maduro para que convoque elecciones presidenciales. Italia fue el único socio que no aceptó el texto, como ya hizo el jueves con una fórmula de compromiso para un reconocimiento implícito. En una declaración conjunta, a los estados francés y español, el primero en reconocer a Guaidó como «presidente encargado» para que convoque unos comicios «libres, democráticos, con garantías y sin exclusiones», se sumaron Reino Unido, Alemania, Portugal, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Polonia, Finlandia, Austria, Suecia, República Checa, Estonia, Letonia, Lituania, Croacia, Dinamarca y Hungría. Italia, Grecia, Irlanda, Rumanía, Eslovenia, Malta, Chipre, Eslovaquia y Bulgaria no la apoyaron. La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, restó importancia a la falta de unanimidad y no quiso valorar si el reconocimiento en cascada de Guaidó perjudicará los esfuerzos del grupo de contacto internacional se reunirá el jueves en Montevideo. Rusia, uno de los mayores aliados de Maduro, criticó con dureza esos reconocimientos, que consideró «intentos de imponer una solución o legitimar el intento de usurpar el poder» y «una interferencia directa e indirecta en los asuntos de Venezuela que no favorece de ninguna forma un arreglo pacífico, eficaz y viable de la crisis». El presidente venezolano, Nicolás Maduro, que ayer pidió al papa Francisco «su mejor esfuerzo» para ayudar en el diálogo en Venezuela, respondió que estudiará sus relaciones con los países que han reconocido a Guaidó, y calificó de «cobarde» y «nefasta» la postura del Gobierno español, Pedro Sánchez. «Si algún día se concretara una intervención militar gringa, sus manos, señor Sánchez, quedarán llenas de sangre como quedaron las de José María Aznar en la guerra de Irak», subrayó. La ONU no va a sumarse a ninguna iniciativa de mediación para la crisis de Venezuela, ni al grupo de contacto de la UE ni a la conferencia internacional promovida por México y Uruguay, porque quiere impulsar su propia oferta de mediación. Maduro rechaza convocar presidenciales o dejar el poder Nicolás Maduro rechazó la posibilidad de abandonar el poder o de convocar nuevas elecciones presidenciales, porque «no acepto ultimátums de nadie». En una entrevista para La Sexta, aseguró que Donald Trump, «ha impuesto a Occidente una política equivocada» sobre Venezuela, y sostuvo: «No nos vamos a someter». Reiteró la posibilidad de un adelanto de los comicios legislativos: «Lo que está necesitando Venezuela es una renovación del Parlamento». Maduro denunció que «Venezuela es víctima» de una campaña de agresión encabezada por Trump –que recordó que no descarta una opción militar– y seguida «de manera perruna» por algunos gobiernos de derecha de América Latina. En cambio, alabó la posición de México o Uruguay, que impulsan una iniciativa para promover una salida dialogada a la crisis. «Trump ha impuesto a Occidente una política equivocada. No nos vamos a someter», subrayó, y afirmó: «Yo no me niego a convocar elecciones, hay elecciones presidenciales en 2024».GARA LAKUAEl Gobierno de Iñigo Urkullu expresó su «total apoyo» a la Asamblea Nacional como «representante democrático» y a su presidente, Juan Guaidó, al que pide que «propicie sin demora un proceso político y pacífico» que conduzca a unas elecciones, al considerar que las de 2018 «carecían de legitimidad». Aboga por «una salida democrática, legal, justa y pacífica».