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ÍNDICE DE INNOVACIÓN REGIONAL DE LA UE

Nafarroa y la CAV, lejos de la media innovadora europea

La Comisión Europea publicó la semana pasada su Índice de Innovación Regional, en el que analiza 17 indicadores en 238 regiones de toda Europa. Las noticias no son buenas para los territorios vascos, que pese a seguir a la cabeza del Estado español, bajan de nivel en el ránking europeo, lejos de las regiones punteras del continente.

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Hay dos maneras de mirar el mapa que acompaña este artículo. Uno puede tapar Europa con una mano, observar la Península Ibérica y tranquilizarse observando que, siempre que dejemos a un lado la mitad norte de Portugal, la CAV es la región más innovadora que verán nuestros ojos junto a Catalunya (aunque un escalón por debajo, si lee la letra pequeña, observará que Nafarroa es la tercera). Pero uno también puede optar por levantar la mano y observar el resto del continente. Constatará entonces lo lejos que quedan todavía las regiones punteras del resto de la UE.

El mapa es el resumen del Índice que Innovación Regional publicado recientemente por la Comisión Europea, un informe que la UE publica periódicamente desde hace una década. Se trata de una evaluación comparativa del desempeño innovador de 238 regiones de Europa, elaborado a partir de 17 indicadores diferentes que van desde el número de doctorados a la cantidad de patentes registradas, pasando por las inversiones en I+D, la densidad del tejido empresarial de pequeño y medianto tamaño o el empleo ligado a las nuevas tecnologías.

Asignada la puntuación a las 238 regiones, la Comisión Europea las agrupa en cuatro grandes grupos: Líderes de innovación (38 regiones), países de innovación sólida (73 regiones), de innovación moderada (98 regiones) y de innovación modesta (29 regiones). Cada grupo tiene tres subgrupos. A la cabeza de Europa se sitúan Zurich y Ticino, en Suiza, mientras que entre los países de la UE encabezan el ránking varias regiones escandinavas: Helsinki-Uusima (Finlandia), Estocolmo (Suecia) y Hovestaden (Dinamarca).

En cuanto a Euskal Herria, la CAV se sitúa en el puesto 132 del ránking, unos puestos por encima de Nafarroa, situada en el puesto 145. Ipar Euskal Herria, por su parte, queda completamente difuminada en una macrorregión llamada Aquitaine-Limousin-Poitou, donde el mayor peso cabe suponer que se lo llevan núcleos como el de Burdeos. En cualquier caso, la región se sitúa en el puesto 97 de la tabla.

Esta región se sitúa ligeramente por debajo de la media europea (en 93,9 puntos, siendo la media los 100 puntos), dentro del grupo inferior de regiones con una innovación sólida. La CAV se sitúa un peldaño más abajo, en el grupo superior de las regiones con una innovación moderada, a una distancia significativa de la media de la UE (79,8 puntos). Y otro peldaño por debajo encontramos a Nafarroa, con una puntuación de 75,5.

Respecto a la anterior edición del informe, la de 2017, tanto la CAV como Nafarroa descienden de grupo –de sólido- a moderado+ en el primer caso, y de moderado+ a moderado en el segundo–, aunque cabe tomar con cierta cautela la degradación, ya que, en esta edición, la Comisión Europea ha introducido algunos cambios a la hora de elaborar el índice, por lo que la comparación con los resultados de anteriores ediciones puede ser peligrosa. Eso sí, lo que no entra a debate es que, con los criterios actuales, los territorios vascos están en el grupo de los rezagados en cuanto a innovación se refiere.

El informe también ofrece datos actualizados sobre la evolución del índice desde 2011, y en ellos encontramos por primera vez diferencias notables entre territorios vascos. La media europea subió 4,7 puntos entre 2011 y 2019, un incremento superado con creces en la CAV, donde subió unos nada desdeñables 8,8 puntos. En Nafarroa, sin embargo, la subida se limitó a 2,8 puntos, bastante por debajo de la media continental. El crecimiento también ha sido bastante modesto en el caso de la macrorregión suroeste del Estado francés en la que se incluye a Ipar Euskal Herria, que aumenta 1,5 puntos, si bien cabe recordar que el punto de partida era ya bastante más alto que el de los territorios al sur de los Pirineos.

Indicadores dispares

Entrando al detalle de este ránking, encontramos que la clasificación varía notablemente según cual sea el indicador escogido –recordemos que son 17–. De hecho, en el índice de población entre 30 y 34 años con educación superior, por ejemplo, tanto la CAV como Nafarroa se sitúan entre las 20 regiones europeas mejor posicionadas. Aunque sin sobresalir tanto, la nota de los territorios vascos resulta notable en la mayoría de indicadores relacionados con la educación y las publicaciones científicas. Sin embargo, estos resultados no se ven reflejados, por ejemplo, en el número de patentes registradas, indicador en el que la CAV cae al grupo de cola continental.

Del mismo modo, las regiones vascas destacan en el índice de empleos tecnificados, pero caen en picado cuando se evalúa la innovación no tecnológica en las pequeñas y medianas empresas. También se presenta francamente mejorable la introducción de mejoras de productos y procesos innovadores en empresas de pequeño y medio tamaño. De hecho, al valorar el informe de la Comisión, la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras de la CAV, Arantxa Tapia, señaló el pasado viernes que una de las principales debilidades se detectó «en la falta de innovación de las pymes más pequeñas».

Tapia también anunció que intensificarán la financiación y las ayudas a la innovación en las pymes, después de que el informe apuntase a la inversión pública en I+D como uno de los puntos débiles tanto de la CAV como de Nafarroa, consecuencia directa de la crisis económica. Lakua también consideró «insuficiente» mantenerse a la cabeza del Estado español, marco institucional que, de hecho, el Gobierno de Gasteiz consideró un lastre a la hora de valorar las razones por las que los territorios vascos quedan lejos de Europa.