2020 MAR. 21 Elkarrizketa ESTEBAN PÉREZ ZURRO EXTRABAJADOR DE SIDENOR «Me operaron un cáncer y espero que me reconozcan la enfermedad profesional» Esteban Pérez Zurro, de 70 años de edad, trabajó en la siderúrgica Pedro Orbegozo-Sidenor, en Hernani, desde 1969 hasta 1992, cuando se cerró la fábrica y fue trasladado a la planta de Sidenor de Gasteiz, donde trabajó hasta su prejubilación, en 2008. En 2014 fue operado de un cáncer de pulmón y ahora está inmerso en un proceso para que se le reconozca su dolencia como enfermedad profesional derivada del contacto con el amianto. Juanjo BASTERRA LAUDIO ¿Cuando comenzó a trabajar? Empecé en 1969 como mecánico de mantenimiento. Hacía trabajos en la acería, laminación... por toda la fábrica. He andado con amianto de forma directa, enrollando mangueras donde se laminaba el acero, que para que no se estropearan y calentaran se recubrían con amianto. En los hornos de recalentar el material, los mecheros usaban planchas de amianto. En la acería, en los hornos de fundir, se ponía amianto en las mordazas que cogían el electrodo para ir fundiendo para protegerlas del calor. En la fundición, un pabellón grande con dos hornos, había mucho amianto en el ambiente; al entrar se veía a contraluz la porquería y partículas brillantes. Ahí trabajábamos, pero nadie nos dijo que era amianto y que era peligroso. ¿Qué hizo al cerrar la planta de Hernani? Nos mandaron a Forjas Alavesas, también del grupo Sidenor, a Gasteiz. Allí no trabajé en mantenimiento, sino en una máquina, en producción. Había amianto por la fábrica. ¿Por qué no les dijeron que el amianto provoca cáncer? Nadie nos dijo nada ni nos dieron medios de protección. Nos enteramos ahora porque están saliendo afectados, informes... que van describiendo sus peligrosos efectos y que quienes trabajaron conmigo también sufrieron. Convivíamos con el amiando todos los días laborales. No quisieron saber nada de la salud de los trabajadores. Es lo que hay. ¿Hay que dar una solución a quienes han estado décadas en contacto con el amianto? Es evidente. No puedes haberte contaminado así, trabajando ocho o más horas al día, y que empresas y gobiernos no quieran saber nada de ese daño que nos ha provocado el trabajo. Tiene que haber una solución, como puede ser el Fondo de Compensación para las Víctimas del Amianto. Muchos trabajadores hemos estado en contacto con el amianto en Sidenor, pero hay muchas más empresas y trabajadores que también lo han estado. ¿Los empresarios no os facilitaron ninguna medida de protección? No. Me extraña que no supieran nada, como he escuchado algunas veces. La realidad es que se sabía que era un mineral que provocaba daño a las personas desde décadas atrás, por lo que he podido leer y me han contado, pero a nosotros no nos dijeron nada y no nos protegieron con medidas de seguridad para que no nos afectase. ¿Cuándo le practicaron la operación del pulmón? Cuando me marché de Sidenor (2008), le dije al médico que había trabajado con amianto. Me dio de alta en Vigilancia de la Salud, en Osalan, y me mandaron hacer unas placas para mirarme si tenía amianto. Cada vez que me las hacían, me daga negativo. Pero en 2014 me hicieron una resonancia o un TAC y se vio que tenía un tumor y era operable. Era una antracosis o neumoconiosis [conocida como la enfermedad del minero, porque se desarrolla por trabajar con carbón y también con amianto donde lo había]. Se acumula la porquería del amianto y lo que hemos tragado en Sidenor y te genera el cáncer. ¿Le han reconocido la enfermedad profesional? Todavía no. Estoy en ello. A ver si me la reconocen o no.