2020 API. 24 ¿Tener asma o su tratamiento aumentan realmente el riesgo de infección por coronavirus? Mikel ZUBIMENDI A la pregunta que abre este artículo, en buena lógica, cabría responder que sí. Siendo conocido que la enfermedad por Covid-19 es respiratoria, aguda y severa, que puede conducir a insuficiencia respiratoria y a la muerte, y dado que las personas mayores o las que tienen enfermedades anteriores se consideran un grupo de riesgo especial en la actual pandemia, podría pensarse que sí. El agresivo virus afecta principalmente a los pulmones, y muchos pacientes con asma –según los cálculos de la OMS, 235 millones de personas en el mundo– o con otras enfermedades respiratorias crónicas de las vías respiratorias y diferentes estructuras del pulmón –como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), las alergias respiratorias, enfermedades pulmonares de origen laboral o la hipertensión pulmonar–, con razón, temen tener un mayor riesgo de infección y un curso potencialmente mucho más grave de la enfermedad. Hay, además, una incertidumbre añadida causada por las indicaciones de que los medicamentos inmunosupresores utilizados con frecuencia por los pacientes con asma, como los aerosoles de cortisona, pueden aumentar aún más el riesgo de infección, porque regulan negativamente el propio sistema inmunológico del cuerpo. Los aerosoles de cortisona se usan con frecuencia en la terapia del asma porque tienen un efecto antiinflamatorio y reducen la hipersensibilidad asmática de los bronquios. De esta manera, regulan la defensa inmune del cuerpo hacia abajo, dando al principio activo un efecto inmunosupresor. Sin embargo, un artículo publicado el 3 de abril por la prestigiosa revista británica “The Lancet” –que toma su nombre del instrumento quirúrgico llamado lanceta, sinónimo de bisturí– ha arrojado sorprendentes resultados que ponen en cuestión los temores de los pacientes de asma y ciertas lógicas que se daban por buenas al informar sobre los factores de riesgo a la hora de infectarse con el nuevo coronavirus. Uno o varios factores Aunque podría anticiparse que los pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, como el asma o la EPOC, están en mayor riesgo de infección y un desarrollo más agresivo de la enfermedad, es sorprendente que ambas enfermedades parecen estar subrepresentadas en los estudios, aún parciales, de las comorbilidades de los pacientes con Covid-19 en comparación con la carga global que tienen en la población general. Se vio un patrón similar con el SARS. Por el contrario, la prevalencia de diabetes en pacientes con Covid-19 o SARS es tan alta o más que la media estatal estimada. Se sabía que con el Covid-19 pueden enfermar personas sanas de cualquier edad, pero predominantemente son hombres (en China e Italia hasta más de un 64%) adultos con edad avanzada o comorbilidades médicas subyacentes, como la diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedad renal crónica u obesidad. Pero, en contra de los que se creía, el asma y la EPOC tienen una menor prevalencia en los pacientes diagnosticados con Covid-19. ¿Por qué? Según el artículo de “The Lancet”, que firman David M. G. Halpin del College of Medicine and Health de la Universidad de Exeter y los investigadores catalanes Rosa Faner, Oriol Sibila, Joan Ramon Badia y Àlvar Agustí, del Hospital Clínic de Barcelona, todo podría deberse a uno o una serie de factores. Primero, es posible que, en contraste con el diagnóstico de diabetes, hubo un sustancial subdiagnóstico o mal reconocimiento de esas enfermedades respiratorias crónicas en pacientes con Covid-19, particularmente en China. Una segunda posibilidad es que padecer una enfermedad respiratoria crónica como el asma protege contra el Covid-19, quizás a través de una respuesta inmune diferente provocada por el asma en sí misma. Sin embargo, esta teoría no es apoyada por el hallazgo de que entre aquellos con Covid-19 que tienen una enfermedad pulmonar obstructiva crónica la mortalidad aumenta. Una tercera posibilidad es que las terapias utilizadas por los pacientes con enfermedades respiratorias crónicas puede reducir el riesgo de infección o de desarrollar síntomas que conduzcan a un diagnóstico de Covid-19. Es importante tener en cuenta que, a lo sumo, alrededor de la mitad de los pacientes con EPOC en China toman tratamientos estándares de Europa y EEUU, pero hasta el 75% de los chinos con asma usan corticoides inhalados. La recopilación de datos precisos para comorbilidades y terapia previa de pacientes con Covid-19 será esencial para comprender los factores de riesgo para infectarse, desarrollar síntomas y ser diagnosticada; también permite respuestas a preguntas sobre los posibles beneficios o daños de la terapia para el asma y EPOC. 20,3% CON DIABETES Según datos del 23 de marzo de un análisis entre 355 pacientes muertos por Covid-19 (con una edad media de 79,5 años) en Italia, el 20,3% sufría diabetes, pero la EPOC no aparecía como comorbilidad en ningún paciente. INHALACIÓN Científicamente, dado que aún no se ha demostrado conexión entre medicamentos a base de cortisona para el asma y un mayor riesgo de infección, la Sociedad Alemana de Neumología y Medicina Respiratoria continúa apoyando la terapia de inhalación.