2021 MAI. 07 SANCET SE VA GANANDO UN PUESTO EN EL ATHLETIC CON SUS HABILIDADES OFENSIVAS A sus 21 años, el navarro se muestra muy contento por la continuidad que está teniendo para adaptarse a lo que le pide Marcelino, que cree que tiene que jugar cerca del área. Manex ALTUNA Oihan Sancet ha dado un paso adelante en los últimos partidos con el Athletic. Celebró los 21 años con la victoria ante el Atlético de Madrid, en un partido en el que confirmaba el talento y desparpajo que atesora. El navarro afirma en declaraciones a GARA que está «muy contento» porque el entrenador le está dando minutos que le sirven para «ganar en confianza» y, al mismo tiempo, ha podido «ayudar al equipo». Y es que el gol de Williams en Sevilla lleva también su sello. Sancet recogió un rechace de Vesga al borde del área propia y se recorrió el campo en solitario con la pelota en los pies hasta plantarse en la otra portería y ceder al delantero para que marcara el tanto de la victoria. Una gran acción a las que hay que añadir los buenos movimientos entre líneas ofreciéndose con continuas caídas hacia las bandas. Marcelino comentaba en la previa del encuentro que con las virtudes de Sancet para filtrar pases, girar de espaldas y orientarse con la pelota, en su opinión, debe jugar cerca del área para no tener que desgastarse tanto en labores defensivas. La espectacular arrancada que tiene al avanzar metros con el balón recuerda a esos centrocampistas que en el fútbol inglés denominan como ‘box to box’ por la capacidad de plantarse desde un área a la otra. Asimismo, su zancada con 1,88 metros de estatura y complexión delgada hicieron que Berizzo le apodara como ‘El Flaco’. El entrenador argentino se lo llevó a la pretemporada de 2018-19 con 18 años siendo un juvenil. Fue la sensación de aquel verano. Sin embargo, no llegó a debutar y se lesionó de gravedad en el segundo partido disputado con el Bilbao Athletic. Logró recuperarse tras pasarlo mal y acabó la temporada con el filial. Con Garitano no tardaría en llegar su oportunidad. Jugó su primer partido el siguiente curso ante el Barça, una fecha que se recordará por el último gol de Aduriz. Compaginó entrenamientos con el primer equipo y el Bilbao Athletic hasta que la lesión de Muniain posibilitó su primera titularidad en El Sadar o que saliera de inicio contra el Granada en San Mamés. El entrenador de Derio le ubicó en la media punta, con libertad de movimientos para meter ese último pase y descargarle en cierta medida del trabajo sucio en defensa. Aunque dejó algunos destellos y era evidente que el Bilbao Athletic se le quedaba pequeño, no terminó de asentarse en las alineaciones. Tras el parón por coronavirus, dio el salto definitivo al primer equipo y se estrenaba con un gol ante el Mallorca. Sancet confirma que le ha costado un tiempo adaptarse a su nueva posición en el campo, aunque añade que no es una «excusa». Según explica, en categorías inferiores jugaba normalmente de medio centro o interior. «En teoría es donde mejor y más cómodo me encontraba, pero me empezaron a poner un poco más arriba en la media punta y tampoco me veía mal», recalca. En este sentido, insiste en que a pesar del cambio de puesto un «buen jugador» tiene que rendir donde le pongan y darlo todo. Garitano le utilizaba como revulsivo y así marcó el tanto del triunfo contra el Sevilla en San Mamés. Por su parte, Marcelino le concedió la titularidad en Copa o en partidos con muchas rotaciones en los que en algunos fue sustituido al descanso. Sin embargo, no tiene ninguna queja sobre los entrenadores y comenta que en todo momento le han ayudado. Dice también que no hace caso a las críticas que ha recibido tras algunos partidos por pérdidas comprometidas o fallar alguna ocasión de gol. Asimismo, defiende que el equipo se está levantando de los mazazos en las finales y confía en acabar lo más arriba posible la Liga. Osasuna, siempre en el recuerdo Crecido en el barrio iruindarra de Mendillorri, señala que cuando puede siempre regresa a casa para estar con la familia y amigos porque «nunca hay que olvidar de donde vienes». Le gusta el monte y jugar a pelota mano, modalidad que también probó en la infancia. Despuntó desde crío en el equipo de la escuela con el que ganaron el torneo navideño de Osasuna y pasó a la cantera de Tajonar. Por eso, admite que el partido de este sábado será especial, y que siempre quiere que gane el conjunto iruindarra, salvo cuando se enfrenta con el Athletic. Explica que a los 15 años se vino a Bilbo para cumplir el sueño de convertirse en futbolista profesional en un club «histórico» como el rojiblanco y cree que acertó en la decisión. Asegura que le convenció el proyecto y también lo bien que le habló de su experiencia un amigo suyo como Mikel Cubillo, que recaló en Lezama un año antes y esta temporada ha jugado en la Peña Sport.