2022 API. 03 CRÍTICA «Camera Café, la película» Muchachada Chanante en la Oficina Coconut Mikel INSAUSTI Aaunque ya iba un poco adevertido, por las manos surrealistas en las que ha caído este encargo de Atresmedia Cine, “Camera café, la película” (2022) me parece una de las comedias más sorprendentes y bizarras del panorama reciente. Por suerte, no tiene nada que ver con la serie televisiva en la que se inspira, es más, se rebela contra ella desde el mismo instante en que traiciona sus limitaciones escénicas del pasillo de la máquina de café y rompe la cuarta pared para abrir un universo totalmente nuevo a la audiencia. Y así descubrimos la oficina en si, el bar de abajo y la azotea como lugares para la expansión imaginativa. Ernesto Sevilla y su muchachada tiran del absurdo humor chanante y manchego, pero sin arrogarse el protagonismo actoral, dejando que la coralidad del reparto se impregne de su particular, delirante y tan reconocible impronta cómica. Algo así no surge por generación espontánea, y supongo que de entrada habría un plan para subvertir el material que les venía impuesto. Pero viendo la película la sensación es la de que al principio intentan ser hasta cierto punto fieles al menos a los personajes originales, pero llega un momento en que es como si se dieran cuenta de que la la historia no iba a ninguna parte y deciden sabotearla de golpe, haciendo que estalle por los aires en mil pedazos. El giro sobreviene abruptamente con la tarta alucinógena de cumpleaños, y a partir de dicha escapada lisérgica ya todo se vuelve una locura descontrolada que culmina con el concurso Bewer entre la delagación local y la portuguesa, la cual se dedica más a cantar fados, lo que iguala las posibilidades del duelo con guillotinas de cortar papel entre la tarantiniana Ana Milán y un ocioso Arturo Valls. Dentro del divertido caos general funcionan o encajan de aquella manera, incluso los cameos con Karina, Andy y Lucas, un resucitado Luis Varela, o el Ibai Llanos más americanizado.