2022 MAI. 09 CRÍTICA «Jeremy Thomas, una vida de cine» Un selfie cinéfilo Mikel INSAUSTI Todo el mundo quiere salir en la foto, y Mark Cousins no es una excepción. Si le dedica una película al productor Jeremy Thomas él también ha de aparecer en ella, y no a cualquier nivel, sino al de “monta tanto tanto monta”. Su protagonismo se me antoja excesivo, ya que el documentalista y ensayista cinematográfico se comporta más como un bloguero con su cámara de video posando para suscriptores de su canal junto a la estrella invitada. El resultado es como una road movie de colegas, con dos viajeros que se entienden como un par de frikis que comparten coche de camino al festival de Cannes. No digo que tenga que hacer un documental de entrevistas académico, pero tampoco “The Storms of Jeremy Thomas” (2021) consigue ser un producto para todos los públicos. Y en cuanto a la cinefilia me imagino que estará dividida, porque no entra a fondo en la relación del señor Thomas con los directores con los que ha trabajado. La conclusión positiva a sacar proviene justamente de su falta de información, al servir de reclamo para que los desconocedores de la filmografía de Thomas se interesen por lo que ignoren o todavía no hayan visto. En ese caso les queda mucho trabajo por hacer, ya que la cinta no es nada rigurosa en el seguimiento de las colaboraciones del productor británico, y se habla de forma muy desigual de unas y de otras, y no por orden de importancia. Se detiene más por ejemplo en la reivindicación de Nicolas Roeg, lo que se compensa con el inserto de un muestrario diverso de clips y las declaraciones de algunas actrices, todas ellas muy laudatorias y condescendientes. Supongo que el de Jeremy Thomas es un claro ejemplo de una vida dedicada por entero a su oficio, que le viene de tradición familiar, al ser su padre Ralph y su tío Gerald directores de cine. Así que como personaje no se le puede sacar de su rutina anual, y en el 2019 tocaba presentar a Miike y su “First Love”.