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MESA REDONDA SOBRE PRÁCTICAS RESPONSABLES

De la práctica empresarial a la sostenibilidad social

La librería Arlekin de Gasteiz, Kattalin Arropa de Gorliz y la tienda de alfombras Nómadas de Donostia son tres negocios vascos que trascienden el contexto puramente empresarial y económico para apostar también por la sostenibilidad en todas sus formas. De ello dieron fe sus impulsores en el II Congreso de la Escuela Vasca de Retail.

Los ponentes con el presentador, Andoni Calvo, en el acto de ayer. (Oskar MATXIN EDESA | FOKU)

Los comercios de proximidad y sostenibilidad fueron los protagonistas de la mesa redonda ‘Prácticas responsables de empresas locales de la Comunidad Autónoma Vasca’, celebrada en el marco del II Congreso de la Escuela Vasca de Retail. Tres negocios vascos expusieron las claves de su éxito, basándose todos ellos en pequeñas acciones sostenibles y solidarias que, en la mayoría de los casos, ofrecen un retorno positivo. El Palacio Euskalduna de Bilbo fue el espacio en el que Diego Martínez de San Vicente, de la librería Arlekin de Gasteiz; Eva Sanz, de Kattalin Arropa de Gorliz; y Nerea Agirre, de la tienda de alfombras Nómada de Donostia, explicaron cómo han conseguido compaginar sus modelos de negocio con la sostenibilidad y el compromiso con el entorno.

Al inicio de su intervención, Martínez de San Vicente quiso reivindicarse como «tendero», aunque «lo de emprendedor o empresario suene bien, nuestro día a día es estar con los clientes», y destacó el valor de los pequeños comercios de la ciudad: «En Vitoria Michelin y Mercedes tiran, pero hay mucho comercio, mucho autónomo, mucha pyme con dos, tres o cuatro empleados que aportamos mucho a la ciudad y al territorio».

En el caso de Arlekin, el también presidente de la asociación de comerciantes Gasteiz On tomó en 2014 las riendas de un negocio familiar que funcionaba desde hacía tres décadas y lo llevó a un siguiente nivel.

Con su respectivo beneficio económico, Martínez de San Vicente ha mostrado favorable a ir más allá y «apostar por otras cosas que, a la larga, no te llenan el bolsillo pero sí permiten que te vayas a casa satisfecho y orgulloso con lo que haces». Una de esas iniciativas fue la de ofrecer mochilas a niños en campos de refugiados, llevada a cabo con la ONG Zaporeak. Al darse cuenta de que en la mayoría de ocasiones se cambia de mochila «por capricho» y no porque estas estén en mal estado, se le ocurrió darle a las mochilas viejas una segunda vida. La campaña consistía en rebajar 7 euros en el precio de la nueva mochila a quien trajera la vieja. En total, mandaron unas 700 mochilas a Lesbos. Por esto, la librería ganó el XXI Premio Dato, otorgado por la revista local ‘Dato Económico’.

Ropa unisex y con bolsillos

Por su parte, Eva Sanz contó cómo surgió la idea de crear Kattalin Arropa, un proyecto de ropa infantil unisex que respete la autonomía y libertad de movimientos de los niños y niñas que sea sostenible también ambientalmente. Aunque la marca nació hace siete años, Sanz llevaba tiempo con la mosca detrás de la oreja, gracias sobre todo a ir de compras con su hija. A la hora de elegir ropa, explicó, la pequeña tendía a escoger ropa de chico por diversas razones: era más cómoda, permitía mayor libertad de movimientos y, aunque parezca extraño, tenía bolsillos. «Me comencé a fijar en detalles como que los chándales de niña no tenían bolsillos o bien eran falsos. Además, los vestidos no estaban hechos para jugar, eran para estar sentadita y quietita», recordó. Este «shock» fue lo que provocó que quisiera hacer «prendas de ropa que se adapten a las necesidades de las personas para las que están hechas», en este caso niños y niñas.

A la hora de elegir la materia prima, Sanz tuvo que hacer otra elección. Quería utilizar algodón ecológico, pero se dio cuenta de que venía de América o de Asia, algo que no era sostenible. Por eso, ahora prioriza la cercanía de la materia prima, concretamente algodón ecotex, un tejido libre de químicos. Esta y otras pequeñas acciones, como la eliminación del plástico a la hora de hacer envíos o el aprovechamiento de las telas para elaborar coleteros, hacen de Kattalin un negocio respetuoso en ambos aspectos.

Alfombras solidarias

Nerea Agirre mostró cómo con alfombras fabricadas en Nepal y Turquía se pueden mejorar las vidas de mucha gente de esos países, lejos de la precariedad laboral a la que estamos acostumbrados cuando pensamos en esos países. Uniendo dos de sus pasiones, viajar y las alfombras, Agirre y su marido, que es escocés, abrieron una primera tienda en Glasgow. El producto que vendían enntonces lo compraban principalmente al por mayor en Londres, lo que contradecía la filosofía viajera de la pareja.

Fue entonces cuando decidieron trasladarse a Donostia y empezar a trabajar con dos talleres turcos, uno en Estambul y otro al oeste del país. La principal novedad es que pagaban a las tejedoras sueldos tres veces más altos que en otros talleres. La segunda de las empresas con las que trabaja Nómada es el taller Rokpa Women’s Workshop de Nepal, y emplea a mujeres de las castas más bajas y refugiadas tibetanas. A través de la ONG Rokpa Euskadi han iniciado en ese taller un proyecto solidario que crea bolsas de cáñamo, con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida de mujeres y hombres campesinos.