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Las dos feministas de Algorta, arropadas tras declarar en el juzgado por «desobediencia»

Con una concentración por la mañana ante el juzgado y una manifestación por la tarde, el movimiento feminista de Algorta se movilizó ayer para apoyar a dos de sus integrantes, que tuvieron que acudir a declarar bajo la acusación de «desobediencia grave» a la Ertzaintza por atender a una menor que había denunciado un pinchazo en fiestas.

Concentración del movimiento feminista ante el Juzgado de Getxo. (Aritz LOIOLA | FOKU)

El movimiento feminista de Algorta se movilizó ayer para apoyar a dos de sus integrantes, que tuvieron que declarar en el Juzgado de Getxo acusadas por la Ertzaintza de «desobediencia grave» por atender a una menor que había denunciado un pinchazo durante las fiestas. En la protesta se censuró el intento de «criminalización» del movimiento feminista.

El origen del litigio está en las pasadas fiestas del Puerto Viejo de Algorta, el 13 de agosto, cuando el movimiento feminista atendió -siguiendo el protocolo antiagresiones- en el recinto de las txosnas a una menor que había sufrido un pinchazo. El Departamento de Seguridad de Lakua acusó a dos mujeres de «obstaculizar» la labor de la Ertzaintza y las denunció ante el juez.

Tras dos meses y medio, las dos feministas tuvieron que declarar ayer por la mañana en el Juzgado de Getxo, en el marco de una vista preliminar. Para mostrarles apoyo y solidaridad, decenas de personas se concentraron desde las 9.00 en las puertas del juzgado con una pancarta bajo el lema “Ez kriminalizatu mugimendu feminista”.

Las participantes en la concentración reprocharon a la Ertzaintza que mantenga este proceso judicial contra viento y marea, «con un atestado repleto de mentiras». Asimismo, mostraron su estupor por que se actúe contra estas dos personas, que precisamente «coordinaron el proceso con la Ertzaintza y atendieron perfectamente a la joven, llamando a emergencias para gestionar el traslado y la atención sanitaria de la joven y contactando con la madre».

«Buscan criminalizar el movimiento feminista»

En esa línea, denunciaron el afán de «criminalización del movimiento feminista» y afearon al consejero de Seguridad, Josu Erkoreka, por sus declaraciones tras lo ocurrido. Este apoyó la versión policial y dijo que fue «una grave negligencia» y que las responsables serían investigadas.

En paralelo, recordaron que el movimiento feminista lleva años trabajando en protocolos para que las personas que sufran agresiones en zonas festivas tengan facilidades para denunciarlos, y aseguraron que estos funcionan.

En la vista preliminar, las dos acusadas se reafirmaron en que su actuación fue correcta. Los agentes de la Ertzaintza, por su parte, mantuvieron su postura acusándolas de «obstaculizar» su trabajo. Ahora, le toca al juez decidir si continuar con la causa por la vía penal o, por el contrario, archivar la denuncia.

El movimiento feminista espera que la vista de ayer quede en nada y el caso se archive. Asimismo, ha pedido al Departamento de Seguridad que «actúe con responsabilidad» y retire los cargos.

A las siete y media de la tarde una manifestación recorrió las calles de Algorta desde la plaza Telletxe para denunciar el proceso judicial y defender la actitud del movimiento feminista frente a los casos de agresiones en las fiestas.

Emakunde pide poner protocolos en común

Preguntada por la colaboración entre las instituciones públicas y el movimiento feminista de cada barrio, en una entrevista de NAIZ Irratia, la nueva directora de Emakune, Miren Elgarresta, señaló que en los últimos años cada uno ha elaborado sus propios protocolos para dar una respuesta pública y ofrecer la mejor atención posible a las víctimas, «y es hora de identificar los puntos comunes que tienen ambas partes, para que sean añadidos y no obstáculos».

Para ello, defendió «tener en cuenta la mirada del otro y hacer un trabajo profundo e identificar bien los puntos comunes para ganar en eficacia».

También pidió a las instituciones más políticas de igualdad para evitar las agresiones.