2023 OTS. 15 Un detenido y heridos al intentar impedir el derribo de Nagusien Etxea Ertzainas se llevan a una persona a rastras. (Hodei TORRES | HIRUKA) GARA GETXO Un grupo de vecinos y vecinas de Erromo cortó ayer sobre las 8.30 de la mañana con una sentada la calle Lope de Vega para intentar impedir la entrada de los operarios de la empresa Redenor al edificio que ocupaba Nagusien Etxea y paralizar así su derribo. Hacia las 9.00, varias dotaciones de la Ertzaintza se desplazaron al lugar y, aunque en un principio no intervinieron, sobre las 10.00 los agentes comenzaron a desalojar a rastras a las personas que protestaban para facilitar el acceso de los operarios, según informó Hiruka.eus. En vista de esto, los manifestantes empezaron a golpear las vallas que rodeaban el edificio y fue entonces cuando los policías detuvieron a una persona. Además, varias personas resultaron heridas tras recibir «golpes y empujones» de los policías, entre ellas un periodista del medio citado anteriormente. Según informó el Departamento de Seguridad de Lakua, al detenido se le acusa de los delitos de desobediencia y atentado a la autoridad. Sobre las 12.00, agentes que portaban fusiles de balas de foam cortaron la calle. Detenido «por estar sentado» Según explicó a GARA el presidente de Ibar Nagusien Etxea, Paco Rama, el detenido fue arrestado «simplemente por estar sentado y negarse a levantarse». «Debe ser un delito muy grave, porque todavía sigue detenido», puntualizó. Denunció además la actuación violenta de los agentes y manifestó que la Ertzaintza consiguió que los dos operarios entrasen al edificio para continuar con el derribo «a base de utilizar la fuerza, evidentemente». Finalmente, fueron tres las furgonetas que desplazaron al lugar. Para denunciar lo ocurrido y «analizar qué se puede hacer para continuar con nuestra lucha contra el derribo» los vecinos se concentraron a las 19.00 en la Plaza Santa Eugenia. El edificio lleva cerrado desde agosto a la espera de una demolición para construir un «centro intergeneracional» que los vecinos han rechazado en varias ocasiones. El 31 de enero jubilados y pensionistas se concentraron para impedir que vaciaran el inmueble.