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PROTOCOLO PARA EL NORTE DE IRLANDA

La visita de Sunak a Belfast apunta a que el acuerdo con la UE es un hecho

Optimismo y esperanza caracterizaron ayer la visita del primer ministro británico, Rishi Sunak, a Belfast, donde se encontró con los líderes de los partidos norirlandeses de cara a lo que todo apunta podría ser el anuncio de un acuerdo entre Gran Bretaña y la Unión Europea sobre la revisión del protocolo norirlandés, y que se espera se produzca en los próximos días.

La presidenta de Sinn Féin, Mary Lou McDonald, y la vice primera ministra y líder del partido en el norte de Irlanda. Michelle O'Neill. (P. FAITH | AFP)

La alerta sobre el posible anuncio de un acuerdo entre Gran Bretaña y la Unión Europea (UE) saltó ante el anuncio de los viajes del premier británico, Rishi Sunak, a Belfast, y del ministro de Asuntos Exteriores, James Cleverly, a Bruselas. Fue el jefe del Gobierno irlandés, Leo Varadkar, el que despejó la incógnita, apuntando que el pacto podría llegar en un plazo de dos semanas, y «lo más importante es que abre la perspectiva de poner en marcha la Asamblea y el Ejecutivo», anadió el primer ministro irlandés.

Este acuerdo podría suponer un respiro a la lucha interna en el partido conservador y, si es aceptado por todos los partidos norirlandeses, el final a la crisis institucional que se inició hace ya más de un año.

Sin embargo, no será fácil lograr un pacto que satisfaga a todas las partes y que cumpla con los términos del Acuerdo de Viernes Santo. El unionista DUP ha impuesto claras condiciones para aceptar un nuevo protocolo y su regreso a las instituciones, que incluyen el fin de la divergencia comercial entre Gran Bretaña y el norte de Irlanda, que sigue dentro del mercado único europeo.

Hasta ahora, lo que ya se ha logrado es un avance en la reducción de los controles sobre las mercancías que circulan desde Gran Bretaña al norte de Irlanda, con la propuesta de un «carril verde» sin declaraciones de aduanas para los alimentos y productos agrícolas destinados a los supermercados, tiendas de barrio, hospitales, escuelas, prisiones norirlandesas y a otros lugares públicos, mientras prosiguen las negociaciones sobre otro tipo de productos. Queda por ver si estos cambios serán suficientes para los unionistas. Tras su encuentro con Sunak, el líder del DUP, Jeffrey Donaldson, dijo que aunque se han producido avances en algunas cuestiones, «aún quedan algunos en los que es necesario seguir trabajando».

Conseguir el apoyo del DUP será crucial para que Stormont vuelva a funcionar y para impulsar las relaciones con el presidente de EEUU, Joe Biden, antes del 25 aniversario del Acuerdo del Viernes Santo.

Naomi Long, la líder del partido de la Alianza, coincidió con Donaldson en que es necesario que siga la negociación, aunque alabó la actitud del Sunak, de quien señaló que «se ha mostrado muy receptivo y dispuesto a escuchar nuestros puntos de vista».

Optimismo de Sinn Féin

Frente al pesimismo del partido de la Alianza y del DUP, el optimismo de los republicanos de Sinn Féin. Su presidenta, Mary Lou McDonald, afirmó que los indicios de progreso en el protocolo norirlandés son alentadores. «Está claro que se han hecho progresos significativos y eso nos anima mucho», declaró.

Para la líder republicana, la protección del Acuerdo de Viernes Santo y la restauración del Ejecutivo norirlandés son los objetivos claves, pero el acceso al mercado único europeo y la no existencia de fronteras físicas entre el sur y el norte de Irlanda no son negociables. «Esos son los elementos y aspectos fundamentales que hay que proteger, pero nos parece que el juego está en marcha», apuntó.

El posible acuerdo también definiría el papel del Tribunal de Justicia Europeo en la resolución de litigios, fuente de considerables problemas políticos para Sunak, con el DUP y los partidarios del Brexit de línea dura en el Grupo de Investigación Europea de diputados tories. El plan es crear nuevos niveles de arbitraje, con un panel compuesto por representantes de Gran Bretaña y de la UE, antes de que los litigios se remitan a Luxemburgo.