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EH Bildu aborda el nuevo modelo de empresa y la creación de la riqueza

De la mano del director de programa de EH Bildu, Pello Otxandiano, un grupo de personas involucradas en empresas y cercanas a la coalición ha desarrollado una propuesta que analiza la situación de la industria vasca, plantea qué debates se deben dar ante su pérdida de peso y establece líneas de actuación y políticas proactivas.

Pello Otxandiano ha sido el encargado de desarrollar la propuesta de EH Bildu sobre política industrial. (Monika DEL VALLE | FOKU)

«Política industrial emprendedora». Ese es el término con el que EH Bildu acuña su propuesta socioeconómica para mejorar la creación de riqueza. Como ya hizo con «Euskal Eredua», lo presentará ante agentes políticos y socioeconómicos el martes en Bilbo, en el Palacio Euskalduna. Considera que este es un debate que está abierto a nivel mundial, que hay una tensión dialéctica entre los neoliberales y autores que plantean una enmienda total. En este contexto, Euskal Herria debe reflexionar y tomar medidas, porque el balance de EH Bildu sobre la industria vasca no es indulgente.

Según su director de programa, Pello Otxandiano, en los últimos años se ha vendido y perdido tejido industrial, bastantes empresas han perdido su arraigo y hay debilidades extremas en sectores estratégicos, como el tecnoló- gico. Hay datos que evidencian esa degeneración paulatina de la fortaleza industrial vasca. La entrada de fondos, la venta de compañías de todos los tamaños a grupos extranjeros o la falta de una estrategia para la innovación es indiscutible.

Vistos estos efectos, se puede concluir que la política industrial que llevan a cabo las administraciones vascas no es eficaz, ni está bien diseñada ni se ejecuta bien. Según Otxandiano, incluso cuando se plantean políticas públicas válidas o interesantes, «no se aterriza en nuestra realidad» y, por eso, también fracasan.

Para atajar estos problemas, EH Bildu plantea definir en qué áreas debe intervenir lo público, cómo articular el marco vasco de relaciones laborales, una reflexión sobre el modelo de empresa y el debate de las 32 horas semanales.

Otxandiano constata que cuando se habla de nuevo modelo de empresa, en Euskal Herria ya existen experiencias ejemplares, con relaciones sociolaborales más justas, con participación en decisiones e, incluso, en el capital… Por supuesto, las dificultades de esos modelos de gobernanza también son evidentes y no se deben ocultar. Estas experiencias deberían reforzar ese nuevo modelo de empresa y su democratización, que requiere el compromiso de las empresas con las personas y también, de las personas con las empresas.

Posicionamiento

La relación del soberanismo de izquierda con el mundo empresarial es, como mínimo, complicada. No porque no tenga empresarios entre sus filas, ni porque no tenga una visión clara de cómo crear y repartir riqueza, sino porque vive alejada de las estructuras de poder que manejan el país y porque tiene presiones para mantener una distancia de «seguridad» respecto al mundo de la empresa.

Según los interlocutores de EH Bildu, una gran parte del empresariado vasco no se ve representado por los consorcios oficiales. También piensan que el sindicalismo vasco debe adaptarse a la nueva realidad socioeconómica antes de que sea irreversible. Este trabajo busca incentivar esos debates.

Las últimas encuestas muestran que la población ve al PNV más asociado al mundo económico y empresarial, mientras que sitúa a los abertzales más ligados a cuestiones sociales. EH Bildu quiere demostrar que no solo es más justa repartiendo los recursos existentes, sino que también puede acertar a la hora de generar riqueza y un mayor bienestar, sin olvidar la crisis ecosocial. A su vez, piensa que en este terreno hay cuestiones inaplazables, que no pueden esperar el par de legislaturas que normalmente tarda el PNV en aplicar las mismas políticas que cuando las propuso por primera vez EH Bildu consideraba inviables.