2023 API. 24 Piden eliminar las leyes de excepción para que los presos retornen a casa Acabada la dispersión y el alejamiento, centenares de familiares de presos vascos comparecieron ayer en Bilbo para demandar que, en este nuevo tiempo, desaparezcan «definitivamente» las leyes de excepción para que sus seres queridos concluyan el camino de regreso a casa, «para avanzar en la construcción de la convivencia en este país». Familiares y allegados de presos vascos comparecieron para pedir que dejen de aplicarse leyes de excepción. (Marisol RAMIREZ | FOKU) Agustín GOIKOETXEA BILBO Cientos de familiares y allegados de las y los presos vascos se dieron cita ayer en las escalinatas de la plaza de la Convivencia de Bilbo para incidir en la «importancia» del proceso de regreso a casa de las y los presos, refugiados y deportados, en consonancia con el recorrido que prevé la ley. «Pedimos que se respeten sus derechos», enfatizaron Olatz Iglesias y Belén Aurrekoetxea, que ejercieron de portavoces de los reunidos. No ocultan su satisfacción porque haya finalizado la dispersión y el alejamiento pero estiman que, en este nuevo tiempo que se ha abierto, deben desaparecer «definitivamente» las leyes de excepción, «para que nuestros familiares concluyan el camino de regreso a casa, lo que servirá, sin duda, para avanzar en la construcción de la convivencia en este país». Los participantes en la comparecencia masiva se presentaron como una parte de las miles y miles de personas que desde 1987 se vieron obligadas a recorrer las «infinitas carreteras para poder mantener el vínculo afectivo con nuestros familiares presos». «NO DEBÍA HABER OCURRIDO» Hace 36 años, rememoraron, fueron alrededor de 500 presos y presas las que fueron dispersadas por 79 cárceles. «Este castigo añadido se ha mantenido por mucho, demasiado tiempo», lamentaron. «No debía haber ocurrido en ningún caso», zanjaron. En este momento de alegría, en el que han dejado atrás el sufrimiento más extremo, quisieron recordar a todos aquellos familiares «que ya no están con nosotros, todos aquellos a los que les llegó el día en que no pudieron seguir visitando a sus hijos e hijas presas». Además, mandaron un cálido abrazo a las familias de las 16 personas que han quedado en las carreteras de la dispersión carcelaria. En el capítulo de agradecimientos, se acordaron de todas las personas y entidades que «han contribuido a aligerar la pesada mochila que hemos tenido que llevar».