2023 MAI. 15 DE REOJO Entrecomillados y emparrillados Raimundo FITERO El despliegue tecnológico en la retransmisión de Eurovisión se puede clasificar como extraordinario, creando un lenguaje audiovisual que logra sensaciones fuera de serie. Esto sirve para contextualizar y poder llegar a diferenciar en un acto simple la propaganda de los resultados. Los votos controlados y los votos libres. Algo que tiene su aplicación geoestratégica en los actos cantarines de un pop procesado y se muestra de manera más ruda en las disquisiciones demoscópicas que sirven para ir lanzando bombas fétidas por todas las esquinas de nuestras pantallas de desinformación y que puede llevar a buen término los deseos y las esperanzas colectivas. Era claro que la opción de Blanca Paloma era un producto prefabricado, una fusión barata, una copia de bajo nivel que acabó siendo un pastiche, donde el flamenco se camufló de tal manera que se quedó en un canto a una desfachatez reiteradamente frustrante. Quedó en el puesto diecisiete, y no fue por culpa de los asuntos geopolíticos, sino por un voto popular disperso y asilvestrado. Una pequeña lección entrecomillada, la propaganda induce, pero no decide. Y está claro que en los emparrillados o escaletas de todos los programas de los medios de comunicación se prioriza para marcar un camino, pero cada individuo se deja engañar como le da la gana. Hoy esperaremos con la inocencia del recién llegado los resultados electorales de Turquía, al igual que quedamos fascinados con la proliferación mágica de intervenciones públicas y retransmitidas de Zelenski. El abrazo con Meloni fue de lo más genuino.