2024 IRA. 21 AZKEN PUNTUA Cuando las palabras se van Amparo LASHERAS Periodista Una política sin ideales hace triunfar al individualismo” es el titular de la entrevista, publicada en la revista 7K, a la filósofa albanesa Lea Ypi. Al leerlo, me di cuenta de lo poco que hoy se menciona en cualquier artículo o conversación la palabra «ideales». Cuando se reflexiona sobre la inestabilidad del presente y la incertidumbre del porvenir, se recurre a términos de la misma familia pero que no significan lo mismo: ideas, ideologías, ideologización, desideologización... Luego se cita a los nuevos paradigmas y, unidos convenientemente, se construye la uniformidad del mensaje político actual. Hubo un tiempo en que tener ideales era una necesidad social e inherente a la izquierda y al pensamiento revolucionario. El marketing electoral de las democracias fue apagando la fuerza de esa palabra y su contraria, el pragmatismo, ganó la batalla de las ideas. Mi tío anarquista solía repetir que «una persona sin ideales es esclava del miedo y de la indiferencia». En una de sus respuestas y con un léxico más técnico, Lea Ypi afirma: «Una política sin ideales y sin agentes capaces de aprovecharlos hará que triunfe el gerencialismo tecnocrático y el individualismo». Mi tío era un obrero, un trabajador de antes, Ypi es una joven filósofa, pero creo que ambos hablan del mismo peligro.