2024 URR. 01 López Obrador se despide con un paquete de ayudas a familias afectadas por el huracán GARA CIUDAD DE MÉXICO El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, prometió ayer, en su último día de Gobierno, que apoyará a 15.000 familias en Acapulco afectadas por el huracán Jhon, que ha dejado 29 muertos en todo el país, 23 de ellos tan solo en Guerrero, estado del sur del país. «Estamos entregando comida caliente, estamos distribuyendo despensas, hay servicio médico, ya comenzó el censo para entregar en 15.000 viviendas, que fueron las afectadas, apoyos de manera directa», señaló el mandatario durante la última conferencia matutina que ofreció en su sexenio (2018-2024). Asimismo, celebró que la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, quien hoy asumirá el cargo, acudirá mañana a Acapulco. En octubre del año pasado también quedó devastado por el huracán Otis, que rompió el récord de intensificación de un ciclón en el Pacífico mexicano y dejó más de 50 muertos. «Me dio mucho gusto enterarme de que (...) va a visitar Acapulco la presidenta constitucional, Claudia Sheinbaum, que va a estar allá», manifestó. ÚLTIMAS INICIATIVAS Antes de dejar la Presidencia, López Obrador promulgó las reformas constitucionales para militarizar la Guardia Nacional y reconocer los derechos de los pueblos indígenas. «Yo quiero para terminar firmar aquí frente a ustedes las publicaciones de dos reformas constitucionales de las 20 iniciativas de reforma que envié al Congreso (el 5 de febrero pasado)», expresó en su última conferencia matutina en el Palacio Nacional. La primera reforma, la más controvertida, cede al Ejército el control de la Guardia Nacional, un cuerpo de seguridad creado en 2019 por López Obrador, quien había prometido mantenerlo civil. Defendió que «es una institución para garantizar la seguridad pública y esta institución ya tiene 130.000 elementos y se construyeron 500 instalaciones, cuarteles, y es una institución acreditada para proteger a los ciudadanos». La segunda iniciativa reconoce por primera vez a los 68 pueblos originarios como sujetos de derecho público con personalidad jurídica y patrimonio propio, obliga a hacer consultas sobre proyectos que afecten sus comunidades y declara como «nación multiétnica» a México, donde 23 millones de personas son indígenas.