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[ JUANJE SORIA GULINA ]

Juanje Soria, adiós al abogado de las mil causas (algunas de ellas ganadas)

(Iñigo URIZ | FOKU)

Bromeaba con que era «el abogado de las causas perdidas», pero Juanje Soria ha ganado muchas de ellas. Y sobre todo, la de la solidaridad y la amistad. Ayer se conoció su fallecimiento.

Su huella queda en casi todas las peleas sociales y políticas de Nafarroa de las últimas décadas. Con mención especial a la de la insumisión; entre los 80 y 90 fue abogado defensor de muchos de quienes lideraron aquella pelea que acabó en victoria primera contra la Prestación Social Sustitutoria y luego contra el propio servicio militar español. Algunos de quienes estuvieron presos lo recordaron ayer con cariño y agradecimiento.

Una de las personas que hizo mención a su deceso fue el periodista Juan Kruz Lakasta, que estuvo muy implicado en aquel movimiento y que destacaba que Juanje Soria fue también el abogado de Solidarios con Itoitz en sus incansables peleas contra el pantano, incluida la causa por el corte de los cables que llevaban el hormigón a la presa en 1996.

De ahí saltó, casi de modo natural, a una implicación intensa contra los macrojuicios políticos, tanto en la plataforma que combatió el macrosumario 18/98 como en Eleak.

Por ejemplo, se encargó junto a Expe Iriarte de leer el comunicado final en esta manifestación en Iruñea en 2011.

EN EL FORO SOCIAL PERMANENTE

Para entonces, a los casos civiles que llevaba ya sumaba otros con importantes connotaciones políticas en la era de los gobiernos de UPN, como los relativos al euskara. Y aquí también con algunas victorias: en 2010 ganó un pleito al Gobierno Sanz tras la negativa a considerar como mérito el conocimiento de la lengua en un concurso de enfermería. En este ámbito, defendió a responsables de AEK cuando fueron citados por la Audiencia Nacio- nal en un sumario de Baltasar Garzón que intentaba ligarlos con ETA, allá por el año 2000.

Bonachón por aspecto y buena persona por naturaleza, Juanje Soria era de los que nunca sabía decir que no. O no quería. Y así fue acumulando causas. Causas judiciales primero y causas nuevas por las que luchar, cuando ya le llegó la edad de jubilación.

En los últimos años su aportación ha sido potente en el Foro Social Permanente, donde ha sido interlocutor habitual con el Parlamento navarro. Antes impulsó la iniciativa Tantaz Tanta por los derechos de las personas presas, en un momento en que la manifestación anual de enero estaba bajo amenaza de prohibición. Y dio varias charlas sobre Justicia Transicional cuando el concepto apenas era conocido en estas tierras. También participó en iniciativas sociales como la denuncia del maltrato animal en Sanfermines, O en la creación de medios alternativos como Ahotsa, uno de los que le recordó ayer.

La defensa de las víctimas del Estado puso colofón a décadas de trabajo incansable y contra vientos y mareas, pero siempre sin perder la sonrisa ni elevar el tono más de la cuenta. La Red de Personas Torturadas de Nafarroa se sumó a las condolencias.