2024 ABEN. 27 El año del juicio por ayudar al desarme y de las cargas policiales 2024 será recordado por la celebración en París del juicio contra la iniciativa en favor del desarme de ETA, conocido como el «caso Luhuso», así como por el trabajo para poner fin a las políticas de excepción de los presos vascos, las cargas de la Ertzaintza con heridos graves o el reconocimiento a las personas torturadas. Béatrice Molle-Haran y Txetx Etxeberri en Luhuso y, en la página contigua, imágenes de la munición empleada por la Ertzaintza en las cargas de Tolosa y Gasteiz, comparecencia de Sare y colocación de una placa en Intxaurrondo en recuerdo a Mikel Zabalza. (Patxi BELTZAIZ - Andoni CANELLADA - Endika PORTILLO - Raúl BOGAJO - Gorka PORTILLO) J.S. El juicio contra los artesanos de La Paz que actuaron para favorecer el desarme de ETA concluyó con la condena a Béatrice Molle-Haran y a Jean-Noël “Txetx” Etxeberri, detenidos junto a otras tres personas el 16 de diciembre de 2016 en Luhuso. El Tribunal Correccional de París les consideró culpables, aunque no les impuso castigo alguno. Los jueces siguieron el criterio de la procuradora, quien había solicitado al final del proceso celebrado los días 2 y 3 de abril en París condenar a los dos artesanos de la paz, aunque recomendó al tribunal aplicar a estas personas «penas clementes». Las defensas solicitaron la libre absolución, al considerar que «fue una acción legítima y necesaria». También el primer semestre del año será recordado por las actuaciones llevadas a cabo por la Ertzaintza, que se saldaron con varias personas heridas por pelotazos, e incluso un fallecimiento en el transcurso de una detención. Así, en febrero, el joven de Villabona Xuhar Pazos perdió un ojo en una carga de la Ertzaintza en los carnavales de Tolosa, hechos que fueron archivados por los juzgados, y el 3 de marzo volvieron a reproducirse las cargas ya habituales en los actos de conmemoración de esta jornada en Gasteiz. En esta ocasión, dos personas resultaron heridas graves con fracturas en mandíbula y en peroné. La preocupación por las cargas de la Ertzaintza fue a más cuando tan solo cuatro días después, tres mujeres resultaban heridas durante las cargas acaecidas en la previa del partido Real Sociedad-PSG. Una de ellas tuvo que ser ingresada en la UCI tras recibir un impacto en la cabeza. Todos estos hechos llevaron al coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, a mostrar su preocupación por que la Ertzaintza está «descontrolada». «Alguien quiere subir la tensión y no es la izquierda soberanista», dijo. Antes de finalizar el mes de marzo, un hombre de 36 años fallecía en el transcurso de una intervención de los Bizkor de la Ertzaintza en un piso de Astigarraga, quienes en un primer momento habían acudido en su auxilio tras un brote psicótico. DOBLE CÓMPUTO Entretanto, el Congreso español daba luz verde en octubre a la eliminación del doble cómputo de condena, impuesto indebidamente a los presos vascos durante 16 años, pese a la trampa final impulsada por el PP. Así, 52 personas pueden ver acortado el tiempo de prisión que se les calculaba hasta ahora sin computar lo cumplido en el Estado francés. En cuanto a las progresiones de grado, Sare informó de un aumento en el último año del número de terceros grados (32 aprobados por Lakua, 6 de ellos recurridos) si bien «más de un centenar podría estar en semilibertad o incluso libertad condicional». Quien recuperó la libertad después de 13 años preso fue el donostiarra Xabier Atristain, a quien en octubre de 2022 la Audiencia Nacional española dejó sin efecto el tercer grado que le había sido concedido. Por otro lado, a comienzos de año fallecían por enfermedad los expresos Kandido Sagarzazu, de 48 años, que había permanecido encarcelado durante doce años y medio, y Jose Ramon Foruria, que se encontraba en libertad condicional. TORTURADOS Este año se han dado avances en el ámbito del reconocimiento a las personas torturadas después del franquismo. Así, la Comisión de Valoración de solicitudes de víctimas de violencia estatal presentaba en octubre el informe en el que se aceptan 93 casos (sobre 96 analizados), ocho de ellos correspondientes a personas fallecidas, entre ellas Gurutze Iantzi, muerta a manos de la Guardia Civil en 1993. En Nafarroa, el IVAC actualizaba su informe sobre la tortura entre 1979 y 2015, elevando a 625 los casos registrados. Otro paso hacia el reconocimiento de las víctimas se producía a finales de noviembre en Intxaurrondo, donde se colocó una placa en recuerdo a Mikel Zabalza, 39 años después de su muerte en el cuartel del barrio donostiarra.