2025 OTS. 06 Bayrou salva el presupuesto al superar dos mociones de censura François Bayrou superó ayer dos mociones de censura y logró la aprobación del presupuesto estatal para 2025 gracias al voto en contra del Parido Socialista, que certificó la división en el bloque de izquierdas, y de la extrema derecha de Marine Le Pen, que decidieron no tumbar a su Gobierno. François Bayrou, durante su intervención ante la Asamblea Nacional francesa. (Julien DE ROSA | AFP) GARA PARÍS El Gobierno francés logró ayer un importante salvavidas al superar dos mociones de censura presentadas por La Francia Insumisa (LFI), tras la aprobación del presupuesto estatal para 2025 y las cuentas de la Seguridad Social sin pasar previamente por una votación en el Parlamento, gracias a que los diputados del Partido Socialista (PS) y la Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen no las apoyaron, confirmando la división en el Nuevo Frente Popular (NFP). La primera moción, la referida al presupuesto, recibió 128 votos -los de los diputados de LFI, de la mayoría de ecologistas y comunistas y de seis representantes de los 66 del PS-, muy lejos de los 289 necesarios para la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional. La segunda moción solo recibió 122 votos. Ni el PS ni la extrema derecha de Le Pen apoyaron las iniciativas. Con este resultado, el primer ministro, François Bayrou, podrá aplicar sus presupuestos, después de que el Ejecutivo de su predecesor, Michel Barnier, cayera a comienzos de diciembre por otra moción de censura similar sobre el texto presupuestario, que fue apoyada en bloque por los cuatro partidos de la izquierda y por la ultraderecha. La primera moción fue defendida por Aurélie Trouvé, presidenta de la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea, quien la justificó porque el Gobierno ha elaborado «el presupuesto más austero del siglo XXI», que es, en su opinión, «mucho peor que el de Michel Barnier». Consideró también que el presupuesto es «injustificable», por lo que apoyar la moción es «el único voto responsable para evitar este naufragio económico y democrático». Bayrou reconoció que es «un presupuesto imperfecto», pero alertó de que el Estado francés está en «estado de urgencia» y «no puede vivir sin presupuesto». De hecho, la caída del anterior Ejecutivo en diciembre ya hizo necesario aprobar una ley especial para prorrogar las cuentas de 2024. CRÍTICAS DESDE LA IZQUIERDA La votación confirmó la separación del PS de los postulados de la LFI. El diputado del PS Emmanuel Grégoire explicó que su partido, aunque no le gustan ni el Ejecutivo ni el presupuesto, tomó esa «decisión difícil» en nombre del «interés superior» del país, con el fin «de salvar a los franceses que trabajan para vivir y que serían las primeras víctimas de la ausencia de un presupuesto». Insistió en que actuaron con «responsabilidad, antes que por la estrategia del caos» en que hubiera quedado el país si cae un segundo Gobierno en dos meses. Además de los reproches a viva voz en el hemiciclo, el PS recibió críticas desde la izquierda en los pasillos. La presidenta del grupo de LFI, Mathilde Panot, acusó al PS de «renegar de la esperanza que había hecho nacer el NFP y de «los compromisos asumidos ante sus votantes». «Espero que, en algún momento, el Grupo Socialista recupere el sentido común y vuelva a la oposición, porque si no vota la moción de censura estará, de hecho, apoyando el Gobierno sin participar en él», advirtió, por su parte, el presidente de la Comisión de Finanzas, Éric Coquerel (LFI). Para la diputada ecologista Sandrine Rousseau, el NFP «no ha muerto», aunque está «en respiración asistida». Afirmó que «la única posibilidad» de impedir que la extrema derecha llegue al poder «es la alianza de la izquierda, por lo que llegará el momento en que hará falta que todos seamos razonables». La RN de Le Pen rechazó también los presupuestos aprobados, pero tampoco se sumó a la moción, como sí hizo hace dos meses para tumbar al Gobierno de Barnier. Según su diputado Yoann Guillet, este presupuesto es un «verdadero fraude, pero consideró «una mascarada» la moción de censura de LFI. REUNIÓNLFI denunció «la interrupción por parte del Partido Socialista del Nuevo Frente Popular» y propuso una «reunión» con los demás partidos de izquierda que votaron la censura para «continuar sobre la base de una unidad leal y claramente en la oposición». Su líder, Jean-Luc Mélenchon, denunció «la bajeza de las falsas oposiciones».