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Israel bloquea la entrada de ayuda a Gaza para chantajear a Hamas

Israel ordenó ayer cerrar los pasos fronterizos para bloquear la entrada de ayuda a la Franja de Gaza, incumpliendo una vez más el acuerdo de alto el fuego, una forma de chantajear a Hamas después de que haya rechazado extender la primera fase para continuar con los intercambios de prisioneros como plantea Tel Aviv.

Cena de «iftar» o ruptura del ayuno del Ramadán entre escombros de Rafah, en Gaza. (Omar AL-QATTAA | AFP)

 

El régimen israelí ordenó ayer suspender la entrada de bienes y suministros a la Franja de Gaza y amenazó con más consecuencias tras culpar a Hamas de su decisión por haber rechazado la extensión de la primera fase del acuerdo de alto el fuego, que concluyó el sábado y pone en riesgo el mantenimiento de la tregua. El movimiento islamista reclama el cumplimiento de lo acordado, mientras Egipto propone prolongar la tregua dos semanas más en un intento de acercar posturas.

Al expirar la primera fase, Israel reanudó sus ataques contra la Franja, donde mató a cuatro personas, que se suman a las 116 víctimas mortales contabilizadas desde la entrada en vigor del alto el fuego, el 19 de enero, entre los cadáveres recuperados de entre los escombros y los palestinos que han matado los soldados en este tiempo. En las últimas horas, Israel mató a dos personas, que murieron en un ataque con en contra la localidad de Beit Hanun, a una mujer en Jan Yunis y a un joven en el tejado de su casa en Rafah.

PROPUESTA WITKOFF

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció el bloqueo de la ayuda tras denunciar la negativa de Hamas a aceptar los términos de EEUU, aprobados por Tel Aviv, para prolongar la primera fase. Israel indicó que había aceptado una propuesta presentada por el enviado estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff, que prevé una extensión de la tregua durante el Ramadán y hasta la Pascua judía, a mediados de abril, al margen del acuerdo que entró en vigor el 19 de enero.

Witkoff no ha hecho pública su propuesta que, según Israel, contempla también la liberación durante este periodo de todos los rehenes que siguen en Gaza en dos plazos, el segundo condicionado a un pacto sobre un alto el fuego permanente aún por negociar. El intercambio de prisioneros es el objetivo de Tel Aviv para después reanudar su ofensiva militar contra la Franja.

Hamas rechazó la propuesta y exigió pasar a la segunda fase del acuerdo que prevé la retirada de las tropas israelíes, argumentando que el compromiso de EEUU equivale a permitir a Israel «eludir los acuerdos que ha firmado». Reiteró que es Israel quien está obstaculizando el diálogo al usar esta nueva tregua unilateral como tapadera de su negativa a negociar la retirada de sus fuerzas del enclave antes de cualquier otra consideración.

La segunda fase, que debería estar negociándose desde el 3 de febrero, estipula la entrega de los israelíes aún en Gaza a cambio de varios cientos de prisioneros palestinos, la retirada de las tropas israelíes de la Franja -algo que no contempla Witkoff- y el fin definitivo de la guerra. La última etapa debe centrarse en la reconstrucción y el futuro político del enclave.

El acuerdo en vigor incluye una cláusula que prolonga automáticamente la primera fase mientras se negocia la segunda, que no ha comenzado.

Hamas denunció la decisión como «un chantaje mezquino, un crimen de guerra y una violación flagrante y un golpe de Estado contra del acuerdo de tregua». Pidió a los mediadores y a la comunidad internacional que «presionen» a Israel para que «ponga fin a sus medidas punitivas e inmorales contra más de dos millones de personas en la Franja de Gaza», y volvió a exigir a Israel que se ciña de una vez a los términos del acuerdo original, y que estipulan con claridad los términos de la segunda etapa de negociaciones.

Naciones Unidas, la Autoridad Palestina, Médicos sin Fronteras y otros organismos denunciaron por «alarmante» la utilización del hambre como «arma de guerra» por parte de Israel.