2025 API. 05 DE REOJO «Yankee go home» Raimundo FITERO Entre las muchas cosas que pueden volver de manera imparable tras la actitud de capo mafioso de Donald Trump es que, en los muros, las redes sociales y las bolsas de medio mundo, vuelva verse aquel grito que en el siglo pasado tanto iluminó el quehacer de muchos que intentaban crear un futuro mejor: Yankee go home. Parece una frase simple, pero es el compendio de un sentimientos antiimperialista que una vez anida en las sociedades se convierte en un motivo para ir tomando decisiones que escapan a lo ordenado desde las imposturas y bravuconadas de un atolondrado narcisista que se siente el dueño de vidas y haciendas al modo de los peores emperadores romanos. Probablemente sean las ganas de que se estructure un frente común contra la arrogancia e inocuidad del señor del rotulador superlativo lo que inspira esta sensación, pero algo se puede intuir con la simple revisión de vídeos, comunicados y declaraciones: el capital no perdona y todo parece encaminado a una situación económica de recesión global que no responde a otra cosa que a la incultura del presidente anaranjado y sus caprichos y obsesiones. China ha respondido de manera sencilla poniéndole el mismo tipo de arancel y restringiendo la venta de minerales que son imprescindibles en la producción de muchos instrumentos y herramientas de las nuevas tecnologías. Europa se lo está pensando, pero después de muchas décadas de enfrentamiento se han juntado Corea del sur, Japón y China. A lo mejor Trump es un infiltrado revolucionario y logra el grito unánime de ¡Yankee go home!