2025 API. 11 LA HUELLA DEL MAL Carente de personalidad y fácilmente olvidable Gaizka IZAGIRRE HERNANI Thriller policíaco ambientado en los yacimientos de Atapuerca, cuya premisa, aunque poco innovadora, mantiene cierto interés inicial, pero que termina siendo muy insulsa. En términos generales, logra mantener un nivel de entretenimiento bastante alto y cumple con los estándares del thriller, pero es demasiado genérica. Para empezar, visualmente, la película desaprovecha las interesantes localizaciones de Atapuerca. Aunque se esperaba que el entorno aportara una atmósfera única y envolvente, al más puro estilo nordic noir, la dirección no logra capturar la esencia del lugar, resultando en una ambientación plana y sin impacto. El entorno prehistórico de Atapuerca sirve como un telón de fondo simbólico que fusiona ecos del pasado con la narrativa actual, subrayando la persistencia de la violencia como una constante en la historia de la humanidad. No obstante, dichas escenas resultan en muchos casos un tanto ridículas e inverosímiles. El guion también presenta deficiencias significativas. La abundancia de subtramas y personajes secundarios, como las vidas personales de los investigadores y tensiones políticas, diluye el enfoque principal y resta coherencia a la narrativa. La puesta en escena con cierto aroma a telefilm de sobremesa tampoco ayuda demasiado; los planos estáticos, carentes de dinamismo y profundidad, junto con giros predecibles y un ritmo lento, e incluso tedioso, transforman a “La huella del mal” en una propuesta que resulta fácilmente olvidable. Las notables carencias en la construcción de los personajes, un guion con poca fuerza, así como la desaprovechada riqueza visual de sus localizaciones, convierten a la película en una propuesta insulsa y rutinaria, desprovista de identidad propia o rasgos distintivos.