2025 API. 30 UNTIL DAWN Atrapada en la confusión de sus propias ambiciones Gaizka IZAGIRRE HERNANI En los últimos años, varios videojuegos de terror exitosos han sido adaptados al cine o la televisión de manera bastante convincente. “The Last of Us”, “Resident Evil” y “Silent Hill” son algunos ejemplos. Por desgracia, “Until Dawn” no logra situarse en ese grupo de adaptaciones destacables, ya que su trama incoherente y sus personajes poco desarrollados la condenan al olvido. Lo primero que llama la atención de la propuesta -y no, precisamente, para bien- es el tono: fluctúa entre el slasher clásico, el horror psicológico y un drama juvenil superficial, pero sin comprometerse con ninguno. Gusten más o gusten menos, pero los ejemplos citados al inicio tienen algo esencial: personajes interesantes y personalidad narrativa y visual. En “Until Dawn”, no encontrarán nada de eso. El guion no tiene ni alma ni emoción. Introduce elementos nuevos -como el bucle temporal- que, en lugar de enriquecer la historia, la enredan innecesariamente. David F. Sandberg intenta jugar con el "efecto mariposa" a través de bucles temporales y giros de trama forzados, pero el ritmo errático y la falta de construcción emocional hacen que esos esfuerzos resulten bastantes gratuitos. Los personajes no evolucionan de estereotipos básicos y funcionan únicamente como carne de cañón, al más puro estilo de los slasher de los 80; son figuras vacías, desprovistas de toda complejidad, que atraviesan la trama sin evolución ni propósito más allá del sacrificio narrativo. Sus motivaciones son tan superficiales que el guion nunca se molesta en indagar en ellas. Esta es, por tanto, una cinta de terror entretenida pero olvidable, atrapada en la confusión de sus propias ambiciones. Un producto que decepcionará tanto a los fans del material original como a los aficionados del género.